7 de julio de 2011

Cómo prevenir la bronquiolitis



Como dijimos en un artículo anterior, la bronquiolitis es una enfermedad respiratoria común en los dos primeros años de vida de los niños, sobre todo entre los 3 y los 6 meses. Pero los que la han padecido, después de curarse, tienen mayores probabilidades de desarrollar asma. Por eso, es fundamental prevenir la bronquiolitis. Acá te damos algunos consejos.



 Anotá estos consejos y no los olvides, porque de ellos depende que tu hijo quede protegido del contagio de bronquiolitis.
  • Dar de mamar: la lactancia materna tiene muchos beneficios. Entre otros, los nutrientes y anticuerpos de esta leche sirven para prevenir muchas enfermedades, entre ellas, las respiratorias.
  • Lavarse las manos: el uso de agua y jabón o de alcohol en gel es muy bueno para no transmitir virus.
  • Cuidar la higiene personal y de la casa: mantener la casa limpia y tener una higiene personal adecuada evita contraer enfermedades o contagiarlas.
  • Evitar la contaminación ambiental con humo: el tabaco, los sahumerios o el uso de braseros son perjudiciales para los niños, ya que el humo puede generar infecciones respiratorias.
  • Concurrir a los controles pediátricos de rutina: ir al doctor es bueno para evaluar el estado nutricional del bebé y también para mantener actualizadas las vacunas. Además, es recomendable que los menores de 2 años reciban algunas inmunizaciones consideradas no obligatorias en la población general, como la vacuna antigripal a partir de los 6 meses y la antineumocócica, especialmente si están en o concurren a lugares en los cuales hay una mayor probabilidad de contagio.
  • De ser posible, evitar la asistencia a jardines maternales, lugares públicos cerrados en invierno y el hacinamiento, ante la más mínima noticia de que haya algún contagio probable.
  • No automedicar: a veces, el consejo de una amiga o de un familiar puede ser bien intencionado e incluso avalado por algún especialista, pero el uso de medicamentos debe estar restringido a los médicos y luego de ver al paciente.
Los primeros síntomas de la bronquiolitis suelen ser iguales a los de un resfrío común: secreciones en la nariz y tos leve. Por eso, si se presentan éstos, es importante visitar al pediatra lo antes posible.

Fuente: Matilde Menéndez
Foto por bbaunach

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