28 de octubre de 2012

Lactancia materna: un alimento fundamental

Muchas veces hemos hablado de la importancia de una buena alimentación y del cuidado de los nutrientes que ingerimos para prevenir enfermedades y tener una vida saludable. Sin embargo, es importante recordar que este hábito de prevención se remonta al primer omento de nuestras vidas y comienza con un alimento muy “natural”: la leche materna. Por eso, a pocos días de la semana mundial de la lactancia materna (del 1° al 7 de agosto) queremos recordar la importancia de la lactancia en la vida de una persona.

La lactancia es la alimentación con leche de madre. La OMS y el UNICEF señalan asimismo que "es una forma inigualable de facilitar el alimento ideal para el crecimiento y desarrollo correcto de los niños".

La OMS (Organización Mundial de la Salud) y el UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) recomiendan como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del recién nacido. También recomiendan seguir amamantando a partir de los seis meses, al mismo tiempo que se va ofreciendo al bebé otros alimentos complementarios, hasta un mínimo de dos años. La Academia Americana de Pediatría recomienda mantener la lactancia al menos durante el primer año. El Comité de lactancia de la Asociación española de pediatría coincide en sus recomendaciones con OMS y UNICEF.

Según la OMS y el UNICEF, a partir de los dos primeros años la lactancia materna debería mantenerse hasta que el niño o la madre decidan, sin que exista ningún límite de tiempo. No se sabe cuál es la duración "normal" de la lactancia materna en la especie humana.

En nuestra cultura se tiende a considerar la lactancia materna como algo propio únicamente de bebés de pocas semanas o meses. Sin embargo, también se han descrito casos en los que se ha mantenido la lactancia durante varios años. Los estudios antropológicos publicados concluyen que la franja natural de lactancia en bebés humanos se encuentra situada entre los dos años y medio y los siete.


Beneficios de la lactancia materna
Los beneficios para la salud de la madre o el bebé, así como sus beneficios en el ámbito familiar, económico o social, se usan a menudo como argumento para la promoción de la lactancia materna. La mayoría son de dominio público, pero se puede encontrar fácilmente información más extensa en numerosas publicaciones asesoradas por profesionales así como en informes científicos y políticos.

Con todo, organizaciones y organismos como la Comisión Europea (Dirección General de Salud Pública y Evaluación de Riesgos), el Instituto de Salud Infantil IRCCS Burlo Garofolo (Trieste, Italia), la Unidad de Investigación para Servicios Sanitarios y Salud Internacional (Centro colaborador de la OMS para la Salud Maternoinfantil) y el Karolinska Institutet (Departamento de Ciencias Biológicas de la Unidad Novumbe Nutrición Preventiva, Huddinge, Suecia) alertan sobre la conveniencia de basar la información sobre lactancia materna en la difusión de sus beneficios, por entender que:
  • La lactancia materna es la forma natural y propia de la especie humana para la alimentación de lactantes y niños pequeños, lo cual no es preciso demostrar con pruebas científicas.
  • La lactancia materna exclusiva es el modelo que sirve de referencia para valorar los métodos alternativos de alimentación en relación con el crecimiento, la salud, el desarrollo y el resto de efectos a corto y largo plazo. Por lo tanto corresponde a aquellos que proponen estas alternativas la obligación de aportar pruebas científicas que demuestren su superioridad o igualdad respecto a la lactancia materna.


Fármacos durante la lactacia
El uso de medicamentos durante la lactancia produce mucho recelo tanto en madres como en profesionales. Con frecuencia las madres destetan para tomar un medicamento perfectamente compatible con la lactancia, o bien han seguido lactando y han evitado tomar un medicamento que realmente necesitaban. Casi todos los fármacos pasan a la leche; la cuestión es si pasan en cantidad suficiente para producir efectos secundarios graves, en tal caso puede buscarse un fármaco alternativo.

Sólo cuando la madre necesita un tratamiento, cuando no existe alternativa, y cuando los efectos secundarios esperables son más frecuentes y más graves que los efectos secundarios de suspender la lactancia, estaría justificado el destete.

El verdadero problema de la medicación durante la lactancia es la dificultad de encontrar información fiable, para saber con rapidez los fármacos compatibles y los que no lo son. La Academia Americana de pediatría publica regularmente una revisión. El texto HALE se actualiza casi cada año y está considerado el manual más completo sobre este tema. La Asociación Española de Pediatría recomienda que se consulte la Guía del Hospital Marina Alta de Dénia (Alicante, España). También existen bases de datos como la de LactMed o se puede acudir directamente a la fuente y consultar PubMed (MEDLINE). La OMS y el UNICEF también han publicado una guía referida a los fármacos de acceso libre en internet. Ante cualquier consulta específica, lo mejor es consultar con el médico y/u obstetra para saber las diferentes opciones.

Fuente: matildemenendez.com

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