27 de junio de 2011

¿Qué edad tienen tus pulmones?

En la lucha contra la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), se creó una forma de medir la edad de los pulmones. Un estudio reciente publicado por la British Medical Journal (BMJ) reveló que esta medición de la edad pulmonar sirve como incentivo para dejar de fumar.

“Lo que está demostrado es que la gente se sensibiliza. Uno de los problemas que siempre tuvo el tabaquismo es que para ver los daños tardás mucho. Para ver el cáncer de pulmón y el EPOC se tarda entre 15 y 20 años. Pero acá estás poniéndole un número en ese momento al daño que le produjo (al paciente) el humo del tabaco de tantos cigarrillos”, comentó Marta Angueira, coordinadora del Programa de Prevención y Control del Tabaquismo porteño y directora del Programa “Buenos Aires, ciudad libre de humo”.

La edad pulmonar es diagnosticada en menos de cinco minutos. Se mide con un espirómetro. El paciente inspira y sopla el aire en la boquilla del aparatito de un tirón, durante seis segundos. El procedimiento se repite tres veces, se promedian las cifras, y el resultado se compara con el valor normal de una persona de su misma edad no fumadora. Y así surge el número que, la mayoría de las veces, espanta.

Sin embargo, está comprobado que el cimbronazo sirve para tomar la decisión de dejar el cigarrillo. La investigación publicada por el BMJ demostró que los pacientes a quienes se les había informado su edad pulmonar habían dejado de fumar en mayor proporción que aquellos a quienes no se les había comunicado el nivel de daño en esos términos.


¿Cómo rejuvenezco mis pulmones?
Tu edad pulmonar puede mejorar, pero es necesario seguir algunas indicaciones:
  • dejar de fumar,
  • no estar en ambientes con humo de tabaco,
  • realizar caminatas o algún tipo de actividad física (hasta cambiar el ascensor por las escaleras ayuda).
Así, poco a poco, la edad pulmonar se va acercando a su edad cronológica.
Pese a que la recuperación del daño pulmonar es lo que más tiempo lleva, los beneficios de abandonar el cigarrillo se experimentan ya a los 20 minutos de haber apagado el último. La tensión arterial y la cantidad de monóxido de carbono (CO) en el aire exhalado disminuyen. Ese último valor se mide con otro aparatito y con un procedimiento parecido al de la edad pulmonar. A medida que la persona disminuye el número de cigarrillos va bajando la medición de CO hasta llegar a un valor normal.


Para dejar de fumar
El Ministerio de Salud de la Nación ofrece un listado con consultorios de todo el país en los que se puede realizar el tratamiento para dejar de fumar. Además, en la línea gratuita 0800-222-1002 atiende consultas y realiza derivaciones.

Y en la Ciudad, a través del Programa de Prevención y Control del Tabaquismo en 15 hospitales porteños se ofrecen tratamientos para dejar de fumar, con cobertura de medicamentos totalmente
gratuita.


Fuente: el blog de Matilde Menéndez
Foto: Venelogia

22 de junio de 2011

¿Puede el clima empeorar el asma de mi hijo?

No se termina de entender el efecto del tiempo sobre los síntomas del asma, pero la relación es evidente. Numerosos estudios han demostrado varias conexiones, como el aumento de urgencias hospitalarias relacionadas con el asma cuando se dan determinadas condiciones meteorológicas. Algunas personas observan que sus síntomas empeoran en épocas concretas del año. En otras personas, una tormenta severa o un cambio brusco de tiempo puede desencadenar un ataque.

La exposición al aire frío y seco es un frecuente desencadenante del asma y puede causar síntomas graves rápidamente. Las personas con asma inducida por el ejercicio que toman parte en deportes de invierno son especialmente vulnerables. El aire caliente y húmedo también puede provocar síntomas del asma en algunas personas.

El tiempo húmedo, que estimula el crecimiento de las esporas del moho, y el tiempo seco y ventoso, que esparce el polen y el moho por el aire, también pueden causar problemas. En ciertas zonas, el calor y la luz solar se unen a los contaminantes y crean ozono a nivel del suelo, otro desencadenante del asma.

Los estudios han demostrado que tormentas eléctricas pueden provocar ataques de asma. Un estudio demostró que el número diario de urgencias hospitalarias debidas a problemas relacionados con el asma aumentó un 15%. El estudio concluyó en que el problema fue causado por el número de esporas de hongos presentes en el aire, que casi se duplicó. No fue la lluvia, sino el viento, la que causó dicho aumento. Los cambios en la presión barométrica también pueden desencadenar el asma, aunque los científicos no están seguros del porqué.

Si usted sospecha que el clima juega un papel en el asma de su hijo, lleve un diario de síntomas y posibles desencadenantes y hable con el médico de su hijo. Una vez que usted haya determinado qué clase de tiempo afecta a su hijo, puede tomar medidas para protegerle:
  • Compruebe el pronóstico del tiempo para conocer el recuento de polen y de moho, así como otras condiciones (frío o calor extremos) que pueden empeorar el asma de su hijo.
  • Limite las actividades al aire libre de su hijo en los días en que los desencadenantes alcancen su punto álgido.
  • Asegúrese de que su hijo lleve una bufanda sobre la boca y la nariz cuando salga y haga frío.
  • Cierre las ventanas por la noche para que no entren el polen y el moho. Si hace calor, conecte el aire acondicionado, que limpia, enfría y reseca el aire.
  • Mantenga a su hijo en espacios cerrados durante las primeras horas de la mañana (antes de las 10), cuando el nivel del polen es más alto.
  • No pida a su hijo que corte el césped y rastrille las hojas, y manténgalo alejado del césped recién cortado y de las hojas amontonadas.
  • Seque la ropa en la secadora (colgar la ropa o las sábanas puede hacer que se introduzca el moho o el polen).
  • Asegúrese de que su hijo siempre tenga a mano su medicación de rescate.
El plan de acción escrito debe enumerar los desencadenantes relacionados con el tiempo atmosférico y los pasos a seguir para controlarlos, inclusive cualquier aumento en la medicación apropiado para cada estación. Si el asma de su hijo parece estar relacionada con las alergias, puede que también necesite acudir a un alergólogo para que le recete medicación o inyecciones para la alergia.


Fuente: el blog de Matilde Menéndez