19 de febrero de 2014

El exceso de azúcar también duplica el riesgo de muerte cardiovascular

gaseosas con azúcarEs el primer estudio que demuestra esta relación. Hasta ahora se creía que sólo provocaba obesidad y diabetes.  

El consumo en exceso de azúcar no sólo lleva al sobrepeso sino también a la muerte prematura. Lo descubrieron científicos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y dos universidades de los Estados Unidos. Detectaron que las personas que obtienen más del 21% de las calorías diarias a partir de azúcares agregadas duplican el riesgo de muerte cardiovascular, en comparación con aquellas que consumen menos del 10% de las calorías de azúcares. Esos azúcares están en gaseosas, jugos, tortas y golosinas, entre otros productos.  

El estudio fue publicado en la revista especializada JAMA, de la Asociación Médica Estadounidense, y sirvió para redoblar la atención sobre los riesgos cardiovasculares: produce 17 millones de muertes por año, un 30% de la mortalidad global. El consumo de tabaco (y la exposición al humo), el sedentarismo, el consumo nocivo de alcohol y sal, y el nivel alterado de glucemia e hipertensión no controlada eran considerados los factores de riesgo evitables para las enfermedades cardiovasculares. Ahora, se sumaría el consumo nocivo de azúcar agregado.  

“Estudios anteriores habían demostrado que los individuos que consumen mayores cantidades de azúcar agregada, especialmente en bebidas, tienden a ganar más peso y mayor riesgo de sufrir obesidad, diabetes tipo 2, colesterol, hipertensión y enfermedad cardiovascular”, explicó el equipo de científicos que hizo el estudio en Estados Unidos, encabezado por Quanhe Yang. Al usar una muestra representativa de la población (30 mil adultos) se examinó la asociación entre la ingesta de azúcar agregada durante el procesamiento o la preparación de las comidas y la mortalidad. Tuvieron datos de mortalidad de casi 12 mil adultos, incluyendo 831 que murieron de males cardíacos durante el seguimiento de 15 años. Entre otros resultados, se detectó que para una persona que ingiere 2 mil calorías al día (el promedio de un adulto), sólo bastan dos latas de gaseosa diarias para que se incremente sustancialmente su riesgo de muerte cardiovascular.  

“Este trabajo demuestra que el azúcar es un factor de riesgo independiente para la mortalidad cardiovascular y no sólo para el tema del sobrepeso y la obesidad por las calorías vacías que aporta”, comentó Lorena Allemandi, directora de políticas de alimentación saludable de la Fundación Interamericana del Corazón en Argentina. “A partir de este hallazgo será necesario pensar en medidas para disminuir este consumo y prevenir las enfermedades crónicas. Una puede ser informar a la población sobre los riesgos que implica el consumo excesivo de azúcar y garantizar el acceso a información a partir del rótulo nutricional que aún no especifica el contenido de azúcar en Argentina. También se pueden implementar impuestos a las bebidas azucaradas, como hizo México”.  

En tanto, Luciano Spena, de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas, opinó que el hallazgo es “importante si se tiene en cuenta la gran cantidad de calorías vacías que la gente consume sin darse cuenta”.

La Organización Mundial de la Salud recomienda el consumo de azúcar agregado no debe superar el 10 por ciento de la incorporación total de calorías en la alimentación de una persona. “Esto equivale a un máximo de ocho sobrecitos diarios de azúcar”, aclaró Spena. Sin embargo, en la Argentina, se incorporan siete sobrecitos de azúcar al día sólo si consideran las bebidas frías, en base a un estudio que hizo el CESNI. De hecho, el país lidera el ránking mundial de consumo de gaseosas, según un estudio de mercado. “La gente debe consumir más agua segura, no agregarle azúcar a las infusiones, como el mate, y limitar el consumo de bebidas azucaradas para las ocasiones especiales”, declaró Spena.    


Fuente: clarín y matildemenendez.com

17 de febrero de 2014

Por los estilos de vida, podrían crecer un 70% los casos de cáncer

prevencion cancerEl Informe Global dado a conocer ayer advierte que es necesario atacar las causas vinculadas con los tumores, como el excesivo consumo de alcohol y de azúcar, y la obesidad.

En el Día Mundial del Cáncer 2014, un nuevo informe global sobre la enfermedad compilado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas advirtió que la incidencia mundial aumentó un 11% en cuatro años y prevé que los casos podrían aumentar un 75% en las próximas dos décadas.

"Estas nuevas cifras y proyecciones indican que es necesario actuar de inmediato para enfrentar un problema que afecta a todas las comunidades sin excepción", subrayó el doctor Christopher Wild, director de IARC. Según el informe de 800 páginas, las muertes debidas a la enfermedad entre las sociedades menos desarrolladas del mundo está aumentando a un ritmo más veloz de lo que se esperaba.  

Para 2025, casi el 80% del aumento en la cantidad total de decesos por cáncer se producirá en las regiones más pobres del globo.  

Sin embargo, la mitad de estos casos son prevenibles, destaca la agencia internacional, porque están vinculados con los estilos de vida. Más que confiar en tratamientos, debemos enfocar la prevención de nuevos casos, recomienda el informe, ya que incluso los países más ricos deberán esforzarse para afrontar los crecientes costos de las terapias.  

La incidencia global del cáncer aumentó de 12,7 millones de nuevos casos en 2008 a 14,1 millones en 2012. Este aumento está vinculado con el creciente tabaquismo, el consumo de alcohol y de alimentos altamente procesados, sumados a la falta de actividad física, escribe la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Margaret Chan, en la introducción del informe.  

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de tumores de boca, esófago, intestino, estómago, páncreas, mama y otros. Los expertos también señalan que los esfuerzos para reducir las bebidas gaseosas con azúcar agregada deberían ser una prioridad e incluso sugieren que debería imponérseles un impuesto.   Por otro lado, consumir frutas y vegetales, si bien protege contra ciertas formas de cáncer, "no parece ser tan efectivo como inicialmente se creyó", dice el informe.  

Según datos locales e internacionales, hacer ejercicio todos los días, no fumar y observar una dieta sana, entre otros hábitos, permitirían prevenir hasta un 40% de los casos.  

Un relevamiento del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires en más de 20 hospitales provinciales muestra que durante 2012 y 2013 la franja etaria que va de los 45 a los 64 años fue la que más casos de cáncer presentó, con el 48,2%.  

A ese grupo lo sigue el de las personas de más de 65, con el 27%; mientras que en la población de 15 a 44 años se registró un 23,5% de los casos.    


Fuente: lanacion y matildemenendez.com

15 de febrero de 2014

Hipertensión, una pandemia tan letal como el VIH

tension arterialTener la tensión elevada no es un problema exclusivo del mundo rico.  

Distanciadas a priori, la infección por VIH y la hipertensión podrían ser dos enfermedades más cercanas de lo que en principio se podría pensar. Las dos son la causa de un elevado número de muertes, las dos son asintomáticas, fácilmente detectables y, gracias a la disposición de fármacos para ambas, patologías crónicas controlables con la medicación.  

Sin embargo, su vinculación con costumbres occidentales ha ocultado, hasta ahora, que la tensión arterial elevada es un problema global, no sólo de países ricos. Un estudio, con datos de unas 35.000 personas de diferentes países, constata que la incidencia es tal que, si no se hace nada, puede convertirse en una lacra mundial en las próximas décadas.  

Los números lo dicen todo: el 77,9% de la población de Sudáfrica de 50 o más años es hipertensa, es decir, tiene una tensión mayor de 140/90 mmHG, al igual que el 71,7% de la de Rusia, el 59,5% de China, el 58,2% de México, el 57,1% de Gana y el 32,3% de la India. A estas cifras han llegado investigadores de la Universidad de East Anglia (Reino Unido) tras analizar los datos del estudio Salud Adulta y Envejecimiento Global de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el que se tuvieron en cuenta las cifras de tensión arterial y las respuestas ofrecidas sobre este tema de 35.125 personas de los mencionados países.

El sobrepeso y la obesidad, una alimentación inadecuada y el sedentarismo están detrás de esta realidad que, si hace unas décadas era reflejo del mundo occidental, ahora afecta a millones de personas en países con pocos o medianos recursos, tal y como constata el estudio. "Antes estas poblaciones comían poco y tenían que caminar mucho para encontrar comida. Esto ha cambiado en muchos países, sobre todo en entornos urbanos y semiurbanos, y la hipertensión está apareciendo porque va de la mano del sobrepeso, la dieta y la falta de actividad", explica Enrique Galve, presidente de la Sección de Riesgo Cardiovascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española del Corazón (SEC).    


Riesgos  

La falta de conciencia de los riesgos que conlleva este trastorno y la ausencia de síntomas son clave para que o bien no se detecte a tiempo o no se pongan medidas preventivas para evitar su aparición. "No creo que los gobiernos estén haciendo lo suficiente para luchar contra la hipertensión. Las principales barreras para evitar esta enfermedad es la baja conciencia de la población y la falta de unas políticas adecuadas para evitar, por ejemplo, el exceso de sal en los alimentos procesados y otros factores", explica Peter Lloyd-Sherlock, profesor de Medicina Tropical e Higiene de la London School y de la East Anglia y coautor de este trabajo publicado en la revista International Journal of Epidemiology.  

En este sentido, un editorial recogido en la misma publicación compara la pandemia de VIH con la de hipertensión. "Entre el año 2000 y 2013, el número de muertes atribuibles a la hipertensión aumentó de 7,6 a 9,4 millones. Las proyecciones indican que el número de fallecimientos por hipertensión en los próximos 20 años superarán sustancialmente a los originados por el VIH/sida [...] Tanto la hipertensión como la infección por VIH son fácilmente diagnosticables, requieren un tratamiento de por vida y vigilancia. En sus inicios el VIH no fue asociado con países pobres, pero la percepción cambió rápidamente. El VIH se enfrentó con el rechazo político y confusión pública en los primeros años de la pandemia. Hay un patrón similar con la hipertensión", enumera Lloyd-Sherlock en el editorial.  

Por otro lado, el estudio evidencia que además de una elevada incidencia, la hipertensión no se suele controlar bien o simplemente muchos pacientes no saben que la padecen. "Sólo el 8% de las personas con tensión arterial elevada tenía su problema bajo control", señala este trabajo. "En España el grado de control ha ido mejorando y hemos pasado de un buen manejo en el 40% de los casos en 1989 al 55% en 2009. Lo que significa que los médicos y los pacientes se han puesto las pilas, pero aún estamos lejos del control deseable", aclara el experto de la SEC.  

Galve, en la misma línea del investigador británico, considera que la educación sanitaria es fundamental. "La persona que tiene la tensión alta debe ir al médico y seguir pautas de tratamiento, que además es muy barato. Porque como define la OMS, éste es el proceso médico más dañino evitable", afirma.  

En cuanto a la prevención, apunta que lo mejor es llevar una vida activa y una dieta baja en sal y grasas, además de fomentar las comidas caseras. "La sal es el conservante número uno de la industria alimentaria, por lo que la gran mayoría de los alimentos procesados la incluirán. Además, por razones laborales o sociales tendemos a comer cada vez más fuera de casa y es normal que esos alimentos lleven más sal, porque sirve para potenciar su sabor. Aunque es cierto que la hipertensión es un problema global, la solución es personal, porque si uno evita esos hábitos (tomar alimentos sabrosos no deja de ser un hábito) y opta por una vida activa, podemos evitar un proceso que va muy relacionado con la edad y con el tipo de vida", concluye Galve.    


Fuente: elmundo y matildemenendez.com

13 de febrero de 2014

Dieta alta en grasas en el embarazo podría afectar cerebro del bebé

embarazoEl estudio se realizó entre ratones, por eso los científicos advierten que cambios en el cerebro humano no han sido demostrados.  

Una dieta alta en grasas durante el embarazo tiene el potencial de alterar el desarrollo cerebral del bebé e incrementar su tendencia a la obesidad en sus años posteriores, señaló un estudio con animales.

Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de Yale, en Estados Unidos, demostró que la dieta de la madre podría cambiar la estructura de los cerebros de los ratones.  

Los científicos argumentaron que eso podría explicar por qué los niños de padres obesos tienen más probabilidades de sufrir de sobrepeso.  

Los expertos indicaron que el estudio tiene méritos, pero aclararon que cambios en el cerebro humano no han sido probados.  

Entre dos de los principales factores que hacen a una persona propensa a la obesidad está no sólo que la obesidad esté presente en la familia, sino que se compartan hábitos alimenticios inadecuados.  

Sin embargo, existe evidencia de que la dieta durante el embarazo puedo influir en lo que medirá en el futuro la cintura de un niño al registrarse cambios en el ADN.    


Fuente: BBC y matildemenendez.com

11 de febrero de 2014

Comer de más: el factor emocional

comer emocionesAnsiedad, aburrimiento, tristeza, estrés, angustia, soledad e incluso felicidad: las emociones son el factor que más altera la cantidad de comida que ingerimos.

Necesitamos alimentarnos para vivir: sin comer de manera adecuada no es posible estar sanos.  

Pero comer no es sólo ingerir alimentos, sino que además se entrelaza con la vida social y emocional de cada persona. Por ejemplo, cuando un bebé es amamantado no solo recibe el alimento leche: también recibe el amor de su mamá cargado de canciones, miradas, caricias y besos. Asimismo, en la vida adulta asociamos automáticamente la tríada "festejar-comer-tomar", fácil de comprobar en reuniones de amigos, tenedores libres y fiestas de casamiento.  

Comer no es sólo comer. Comemos por razones biológicas, sociales y culturales. Pero es el factor emocional (ansiedad, aburrimiento, tristeza) el que más altera la cantidad de comida que se consume.  

Se estima que más del 50% de las personas que buscan tratamientos para bajar de peso sufren de trastornos por atracón (binge eating disorder), que es un desorden alimentario con características claras del comer emocional.    


Positivas y negativas  

Las emociones constituyen un aspecto fundamental de nuestra vida. Es la manera que tenemos de enterarnos de lo que nos sucede. Las emociones nos informan y nos orientan para poder buscar soluciones a lo que nos aqueja, nos molesta o nos provoca malestar. Existen para tratar de resolver problemas, no para crearlos.   Si frecuentemente las emociones nos hacen sufrir, es porque les oponemos resistencia y no sabemos manejarlas con habilidad. En lugar de aprovecharlas como fuente de energía a nuestro favor, son ellas las que nos utilizan y dominan, haciéndonos cometer acciones desafortunadas causantes de nuevas fuentes de sufrimiento.  

Por eso, algunas de ellas como el odio, la rabia, o la ansiedad reciben el nombre de emociones negativas (que prefiero llamarlas emociones no agradables), ya que todas las emociones tienen una razón de ser, que en el fondo es siempre positiva.  


Estados de ánimo

Uno de los recursos que más usamos para bloquear emociones no agradables es la comida. Al estar la comida tan disponible y a la vez no tan mal considerada como otros habituales reguladores del estado de ánimo (alcohol, cigarrillos, drogas), la utilizamos muchas veces a pesar de las ya sabidas consecuencias.

 La consecuencia menos conocida es que la emoción como guía de problemas a resolver ha quedado tapada por el acto de comer, de modo que nada cambia. Por el otro lado, como la comida nos aporta una dosis de tranquilidad, al rato buscaremos otra dosis extra. Al final habremos engordado.

En las últimas décadas, una cantidad creciente de estudios vienen demostrando que los déficits principales en los desórdenes de la conducta alimentaria (obesidad, bulimia, atracones) están caracterizados por déficit en la autorregulación en la ingestión de alimentos y en el manejo de las emociones.  

El trastorno de la autorregulación de la ingesta de alimentos está vinculado a una dificultad en reconocer las señales corporales de hambre y de saciedad, además de en discernir esas señales, de señales en el cuerpo de una emoción determinada.  

El trastorno en la regulación de la conducta alimentaria muestra un déficit a la hora de identificar, gestionar y utilizar de forma adaptativa las emociones.

Muchos estudios demuestran que los obesos ignoran sus propias señales fisiológicas internas y que regulan lo que comen en función de las señales exteriores y sus estados emocionales. Algunos individuos responden más a las señales del entorno donde viven, que a las propias sensaciones internas de hambre y saciedad.  

Es así que pueden reconocerse diferentes desencadenantes que nos llevan a comer aún sin sentir hambre verdadero, que se los puede distinguir como disparadores físicos: (comer por estar cansado, comer por tener sed, por estar con dolor); desencadenantes emocionales: (comer por estrés, angustia, soledad, aburrimiento o bien felicidad); culturales: (es la hora de almorzar y es costumbre sentarse a la mesa a comer); ambientales (la publicidad que te incita a probar alimentos, reuniones de trabajo donde hay comida tentadora), entre otros.  

Utilizamos entonces la comida para regular emociones. Es algo que hemos aprendido a utilizarlo desde chicos: no es que necesitamos nutrientes, es nuestra manera de calmarnos, de volver a sentirnos seguros.  


Entrenamiento

Lograr que las emociones no sean un impedimento, sino, por el contrario, una ayuda, requiere que modifiquemos nuestra forma de relacionarnos con ellas. La comprensión de las emociones, tanto en los otros como en nosotros mismos, es lo que nos va a permitir desarrollar la habilidad de convertirlas en un aliado, en lugar de sufrirlas como un enemigo.  

Las prácticas antiestrés son una de las herramientas más útiles para reconocer este comer emocional. Para disminuir la ingesta por estrés es importante intentar reconocer qué motiva a comer: ¿hambre real o tristeza?  

Si se necesita de un paquete entero de galletitas dulces para aplacar la ansiedad, es hora de analizar otras fuentes de bienestar que puedan ayudar. Si logramos la transformación y el encauzamiento de la energía de las emociones, seremos capaces de articular una respuesta integradora y apropiada a la situación que la originó.    


Practicar y darse cuenta

A los nutricionistas les resulta muy útil pedirles a los pacientes que se tomen el compromiso de completar un registro diario de alimentos, donde hay que anotar todo (¡todo!) lo que ingieren por el lapso de unos días:  
- Escriba durante un periodo de tiempo, cada día, en un cuaderno, todo lo que coma.  
- Y seguido en la misma altura en la otra hoja: como se me sentía emocionalmente en ese momento.
- No releer. Luego de un tiempo, léalo y se dará cuenta de que los días que comía un determinado alimento, o si se excedía en la cantidad del mismo, se repetía un estado emocional determinado.    


 Ahora, para saber más de usted mismo, piense...  

¿Es habitual que se encuentre comiendo sin pensarlo?
¿Sin prestar atención a lo que está comiendo y a cuánto está comiendo?  
¿Puede distinguir el hambre real del hambre emocional?  
¿Ha notado una mejoría en su salud logrando una relación más consciente y saludable con sus alimentos?     


Fuente: clarín y matildemenendez.com

9 de febrero de 2014

La actividad física mejora el rendimiento y el estrés laboral

ejerciciosLas personas que realizan actividad física regular manejan mejor la interacción de su trabajo y su vida doméstica, y disminuyen su riesgo de sufrir estrés laboral.  

Hay por lo menos una decena de motivos válidos para hacer ejercicio físico todos los días: mejora la circulación, la salud del aparato cardiocirculatorio, el manejo del estrés, incentiva una alimentación más sana y, en general, prolonga la duración de la vida.  

En suma, el ejercicio físico es uno de los puntos fundamentales para mantener un buen estado de salud psicofísico. Lo importante es hacerlo gradualmente, con moderación, y que nunca sea excesivo; de lo contrario se podría obtener un resultado indeseado.  

Una nueva investigación, sobre la que informa "Sciencedaily", realizada por la Saint Leo University (Estados Unidos) –en colaboración con la Saint Louis University, la Universidad de Houston y la Illinois State University- puso en evidencia el papel que desempeña una actividad física sana como precursora de un mejor equilibrio vida privada/trabajo.

“Las personas que realizaron actividad física regular eran más confiadas y podían manejar mejor la interacción de su trabajo y su vida doméstica, con menos probabilidades de sentirse estresadas durante el trabajo”, explica Russell Clayton, profesor adjunto en la Saint Leo University y autor principal del estudio.   Los conflictos que se generan entre casa y trabajo pueden clasificarse de dos maneras. La primera se refiere a las interferencias laborales con la familia, por la cual todas las presiones que se acumularon durante el día se reflejan en el equilibrio de la relación con las personas que comparten la convivencia, ya sea a nivel psicológico o en cuanto al tiempo que una persona nos dedica.  

La segunda manera se da cuando los problemas personales se “trasladan” también al ambiente de trabajo, a menudo rumiando durante horas y sin lograr, por ende, ofrecer lo mejor de sí mismo.  

El equipo de investigación se propuso comprender si el ejercicio podía ayudar en ambos casos.

Ya estudios anteriores habían demostrado que una actividad física moderada puede reducir el estrés. Entre éstos, figuraba hacer Tai Chi durante tres meses y el ejercicio aeróbico. Sin embargo, todavía no se había evaluado el papel que podía tener en el ámbito del trabajo.  

“La idea parece ir contra toda lógica –subraya Clayton. ¿Cómo es posible que agregar algo distinto a nuestra jornada de trabajo nos ayude a aliviar el estrés y nos responsabilice para afrontar las cuestiones trabajo-familia? Pensamos que el ejercicio físico es una manera de apartarse psicológicamente del trabajo. No estamos allí físicamente y no pensamos en ninguna de las dos cosas –y, además, puede ayudarnos a estar mejor con nosotros mismos”.  

Para llegar a estas conclusiones se analizaron las respuestas de 476 adultos. A todos se les pidió que respondieran con una escala de puntos (de uno a cuatro), preguntas relativas al ejercicio físico realizado.   Las preguntas se referían por ejemplo a: “hago ejercicio más de tres días por semana”, etc. A todos se les pidió luego que respondieran otra serie de preguntas, utilizando una escala de siete puntos que indicaba la eventual falta de armonía con respecto al manejo de los conflictos casa/familia.  

“Nuestros resultados indican que los empleadores pueden ayudar a sus empleados a mejorar su equilibrio vida/trabajo alentándolos a hacer actividad física”.  


Fuente: proyecto salud y matildemendez.com

7 de febrero de 2014

La mitad tiene sobrepeso y un tercio es hipertenso

chequeo mar del plataLo reveló un estudio oficial a partir de los controles en las carpas saludables. Los expertos advierten que las enfermedades coronarias son la principal causa de muerte. Y recomiendan cambiar hábitos.

La mitad de los turistas que veranean en la costa está por encima de su peso ideal. Y de cada cinco con sobrepeso, dos directamente sufren obesidad. Además, casi un tercio (31%) tiene problemas de hipertensión. A esa conclusión llegó un estudio del Ministerio de Salud bonaerense al que accedió Clarín, a partir del análisis de los casos de las 4.800 personas que se atendieron gratis en las “carpas saludables” instaladas por la Provincia en los lugares de veraneo.  

El nuevo dato marca un amesetamiento respecto de los controles de años anteriores y también respecto de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, de 2009 (ver El dato). Esto preocupa a las autoridades. El ministro de Salud, Alejandro Collia, explicó cuáles son los riesgos de conformarse: “Los hábitos sedentarios, la mala alimentación y el sobrepeso constituyen un trío peligroso que suele desembocar en diabetes, una enfermedad que mal controlada puede acarrear problemas cardiovasculares, insuficiencia renal, ceguera y trastornos emocionales”. Otra amenaza seria son los trastornos cardíacos y el accidente cerebrovascular (ACV).  

Pero a diferencia de otras épocas, ahora la gente se interesa por tener un diagnóstico y hablar del tema.   El citado periódico recorrió la “carpa saludable” instalada en el Paseo Hermitage en Mar del Plata, que funciona en dos turnos: de 10 a 13 y de 16 a 20. Allí desfilan decenas de personas por día. Hay otra en Villa Gesell. “Es gratis, ¿por qué no me voy a hacer el chequeo?”, le dijeron varios turistas a este cronista mientras recorría la cola. Muchos que llegan con curiosidad terminan descubriendo que, después algunos días de relajo, les subió la presión o les aumentó el azúcar en sangre.

En el recorrido, cada uno pasa por un test de agudeza visual, le miden la presión y la glucemia, se los pesa y se les explica cuánto deberían pesar de acuerdo a su índice de masa corporal. La experiencia termina con los consejos de un nutricionista, que sugiere hábitos saludables. Las recomendaciones constantes son disminuir la sal, los alimentos fritos y con grasas como las comidas rápidas, y aumentar la actividad física, en especial las de bajo impacto, como las caminatas. También, beber más agua. En el lugar, además, al menos dos veces por semana un chef enseña a preparar alimentos saludables.  

Norberto, un abogado de Liniers de más de 60 años, salió con un diagnóstico de presión alta aunque no había sentido los síntomas que ya conoce: “Una de las médicas me explicó que de cada cinco casos de hipertensión sólo uno presenta síntomas claros”. Por eso, ya salía mentalizado para volver a la dieta.    


¿Por qué tanta preocupación?

“La hipertensión y la obesidad son dos factores que se pueden controlar. Otros, como la herencia o el tipo de personalidad, no son tan modificables. Hay que tener en cuenta que las enfermedades coronarias siguen estando entre las principales causas de muerte en Argentina”, explicó Patricia Spinelli, directora de Emergencias Sanitarias bonaerense. Los últimos datos nacionales registran más de 96.000 muertos anuales por algún problema cardiovascular.  

Los especialistas saben que no hay nada más difícil que cambiar un hábito. Y más si este tiene raíces culturales ancestrales, como la alimentación. Por eso, el camino de concientización es largo.

Al mismo tiempo, surgen nuevos enemigos. La tecnología, que soluciona problemas, también invita a quedarse más tiempo sentado, incluso en vacaciones. Y aunque la salud está de moda y la gente se interesa, la batalla continúa. Porque, si bien sigue vigente aquello de que “hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe, merendar como un caballero y cenar como un mendigo”, en Mar del Plata casi nadie se priva de una cena fuerte como un buen premio para cerrar el día.    


Fuente: entremujeres y matildemenendez.com

5 de febrero de 2014

Las bebidas dietéticas no son una solución para bajar de peso

images (13)Investigadores advierten que las bebidas dietéticas no son una solución para bajar de peso porque se las “compensa” con alimentos sólidos  

Adultos con sobrepeso y obesos que beben bebidas dietéticas sin azúcar consumen más calorías de los alimentos, que las personas con sobrepeso que beben refrescos o “bebidas cola” en sus presentaciones regulares, según los nuevos datos.  

Los resultados del gran estudio con sede en EE.UU. en el que participaron más de 23.000 adultos, ha sugerido que las personas que tienen sobrepeso o son obesos beben más bebidas dietéticas sin azúcar que las personas de un peso saludable.  

Sin embargo, el estudio que examinó los patrones de la dieta en los adultos en cuanto al consumo de bebidas y el consumo de calorías, también encontró que los adultos con sobrepeso y obesidad que beben bebidas dietéticas consumen más calorías de los alimentos que los adultos obesos o con sobrepeso que consumen "bebidas cola regulares" u otra bebida endulzada - por lo tanto contrarrestan cualquier reducción en la ingesta de calorías de la bebida sin azúcar.  

"Aunque los adultos con sobrepeso y obesidad que beben refrescos dietéticos comen una cantidad comparable a las calorías totales de adultos más pesados ​​que consumen bebidas azucaradas, consumen significativamente más calorías de alimentos sólidos en ambas comidas y aperitivos", explicó la doctora Sara Bleich, profesora asociada al Departamento de Política Sanitaria y Gestión de la Escuela Bloomberg, y autora principal del artículo.  

Escribiendo en la Revista Americana de Salud Pública, Bleich y sus colegas sugirieron que la investigación anterior que une los edulcorantes artificiales a una mayor activación de los centros de recompensa del cerebro podría explicar por qué se encontraron con un mayor consumo de alimentos sólidos entre los adultos pesados ​​que consumen bebidas dietéticas.    



Detalles del estudio

El equipo utilizó datos de 23.965 participantes que formaron parte de la Encuesta Nacional Examinadora de Salud y Nutrición (NHANES, la sigla en inglés) en el periodo 1999-2010, para investigar los patrones nacionales de consumo adulto de bebidas dietéticas e ingesta calórica por el estado del peso corporal.   En general, el equipo halló que el 11% de quienes tienen peso saludable, el 19% de quienes tienen exceso de peso, y el 22% de los adultos obesos beben bebidas dietéticas.

Si bien estos datos apoyan la noción de que las personas obesas y con sobrepeso desean controlar la ingesta de calorías y reducir su peso, el equipo también encontró que los adultos con sobrepeso y obesidad que beben refrescos dietéticos consumen "significativamente más calorías de alimentos sólidos y un total de calorías comparable a las que los adultos con sobrepeso y obesidad que beben bebidas azucaradas".   

Bleich y sus colegas añadieron que, si bien la ingesta total de calorías fue mayor entre los adultos que consumen bebidas azucaradas en comparación con las bebidas de dieta (2.351 kcal / día vs 2.203 kcal / día; P = 0,005), esta diferencia sólo fue significativa para los adultos de peso saludable (2.302 kcal / día vs 2.095 kcal / día; P <0,001).

"Entre los adultos con sobrepeso y obesidad, el consumo de calorías de los alimentos sólidos fue mayor entre adultos que consumen bebidas dietéticas en comparación a las bebidas azucaradas", dijeron.  

Como resultado, el equipo sugiere que los adultos que consumen bebidas dietéticas tendrán que reducir el consumo de calorías de alimentos sólidos para bajar de peso.  

"Los adultos con sobrepeso y obesos que buscan perder peso o mantenerlo - que ya han hecho el cambio de bebidas con azúcar a bebidas dietéticas - puede que necesiten considerar cuidadosamente los otros componentes de su comida sólida, en particular los snacks dulces, para identificar potencialmente áreas de modificación", añadió Bleich.    


Bebidas dietéticas, más comida

Los investigadores dicen que la razón es que nuestros cuerpos se esfuerzan para mantener un peso estable.   El estudio demostró que las bebidas dietéticas no ayudan a controlar el sobrepeso u obesidad, pues los afectados terminan comiendo más.

“Si usted consume endulzantes artificiales, hace que el cerebro piense que está menos saciado o lleno, y como resultado, come más”, dijo Bleich en un comunicado.  

Los investigadores dicen que la razón es que nuestros cuerpos se esfuerzan para mantener un peso estable, por lo que los consumidores de bebidas dietéticas acaban compensando las calorías que no tiene su refresco al comer más alimentos.  

No se trata del único estudio que relaciona las bebidas dietéticas con comer más. Una investigación anterior demostró que las personas que bebían sólo un refresco dietético al día tenían un 70% más de aumento en la circunferencia de la cintura en comparación con los no bebedores. Y quienes bebían dos o más refrescos de dieta al día aumentaron hasta en 500% el tamaño de la cintura.    


Fuente: Revista Americana de Salud Pública, Vanguardia y matildemendez.com

3 de febrero de 2014

La obesidad infantil se combate mejor de forma colectiva

obesidad colectivaInvestigadores de la Universidad de Manchester, en Reino Unido, han descubierto que las intervenciones nutricionales individuales no son efectivas para incrementar el consumo de frutas y hortalizas entre los niños con sobrepeso y combatir la obesidad infantil, y aseguran que es mejor desarrollar estrategias de salud pública.  

La obesidad se ha convertido en una epidemia mundial que afecta tanto a adultos como a niños y, sólo en Reino Unido, se estima que el 31 por ciento de los chicos y el 28 por ciento de las chicas de 2 a 15 años padecen sobrepeso.

El problema, apuntan en un artículo publicado en la revista 'Journal of Epidemiology and Community Health', es que los niños obesos tienen más riesgo de seguir siéndolo en edad adulta, lo que también hace que aumente su riesgo de padecer enfermedades asociadas.

Para combatirla, el profesor de Salud Pública Paul Whittaker llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura científica sobre las medidas puestas en marcha para aumentar el consumo de frutas o verduras, y vieron que con una intervención individual en la conducta "es poco probable lograr un cambio a largo plazo".  

"Michael Bourke, un estudiante de cuarto año en la Universidad de Manchester, quien trabajó en el estudio, dijo: "Tenemos que adoptar un enfoque holístico y buscar un cambio de comportamiento en varios aspectos del estilo de vida de los niños y su entorno, incluyendo la educación nutricional, el apoyo de los padres y la actividad física", ha añadido Michael Bourke, que también participó en el estudio.

Los resultados de su investigación se publican antes de que expertos de todo el mundo se reúnan en Manchester en la Conferencia Internacional de Salud Ciudadana.  

Arpana Verma, director del Manchester Urban Collaboration of Health (MUCH), recuerda que el aumento del sobrepeso y la obesidad infantil es fruto de múltiples factores, como el aumento del consumo de alimentos muy calóricos y una disminución de la actividad física. "La formación nutricional de los niños, especialmente de los que tienen sobrepeso, es importante ya que les ayuda a optar por hábitos alimenticios más saludables a largo plazo", ha añadido.     


Fuente: Telecinco y matildemenendez.com