13 de mayo de 2014

Desnutrición durante la primera infancia deja daños irreversibles

Los daños nutricionales sufridos en los primeros meses de vida conducen a un deterioro permanente, y podrían afectar también a las generaciones futuras. El alimento que que el niño no reciba durante los primeros años de vida marcará su desarrollo intelectual por el resto de sus días.
Se estima que por lo menos 200 millones de niños en los países en vías de desarrollo no llegan a alcanzar su máximo potencial debido a las carencias nutricionales de sus primeros años. Los primeros años de vida son una etapa fundamental en el desarrollo del niño porque en ella se produce el mayor crecimiento. Pero para lograr su máximo potencial es preciso que la alimentación sea la adecuada.

Todo aquello que los niños experimentan durante los primeros años establece una base trascendental para el resto de su vida, y esto se debe a que el desarrollo de la primera infancia repercute substancialmente en el aprendizaje básico, el éxito escolar, la participación económica, la ciudadanía social y la salud. El cerebro es el órgano que más rápidamente crece, pesa 35 gramos al nacer y a los 14 meses ese peso ya alcanza los 900 gramos; lo que representa el 80% del peso en el adulto.

Durante los dos primeros meses de vida crece a un ritmo de 2 miligramos por minuto; pero cuando hay desnutrición no sólo se detiene el crecimiento cerebral, sino que además se presenta una atrofia del cerebro. La suerte del Sistema Nervioso Central está determinada en los primeros 14/18 meses de vida. Si durante este tiempo, el niño no recibe una adecuada ingesta de nutrientes y estimulación adecuada, puede presentar deficiencias cognitivas.

Durante el embarazo las neuronas comienzan a multiplicarse y seguirán haciéndolo luego del nacimiento dependiendo de los nutrientes. Un bebé nace con miles de millones de células cerebrales que representan el potencial de toda su vida; sin embargo, para desarrollarse, estas células necesitan conectarse entre sí y multiplicarse.

Este proceso dependerá de la alimentación que ese bebé reciba. Se estima que por lo menos 200 millones de niños en los países en vías de desarrollo no llegan a alcanzar su máximo potencial. La lactancia materna es una herramienta poderosa y económica para mejorar la salud y las tasas de supervivencia infantil.

Se comprobó que mejora el desempeño mental de los niños: aquellos que fueron amamantados durante seis a nueve meses tienen un coeficiente intelectual que supera en unos 6 puntos al de los amamantados durante menos de un mes. Los lactantes alimentados exclusivamente con leche materna durante seis meses, en vez de cuatro meses, también gatean y caminan antes.

Pese a estas recomendaciones, en la Argentina según los datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2007) si bien el 95,4% de los niños inician su alimentación mediante lactancia materna, a medida que transcurren los meses esta práctica comienza a perderse.

Así, a los dos meses, el 57% de los niños se alimenta exclusivamente con leche materna, a los cuatro meses el 46%, y a los seis meses, sólo el 36%. Esto significa que la lactancia exclusiva disminuye casi un 40% en los primeros dos meses de vida.

Una encuesta más reciente llevada adelante por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires determinó que el año pasado el 38,8% de las madres bonaerenses amamantaron hasta el cuarto mes a su bebé, dos puntos porcentuales más que en 2009, práctica que ayuda a prevenir las enfermedades respiratorias en los bebés.

La Organización Mundial de la Salud destaca que un comienzo de vida saludable le brinda a cada niño igual oportunidad para surgir y convertirse en un adulto que realiza un aporte económico y social  positivo a la comunidad. Despegar el potencial genético permite tener igualdad de oportunidades.  


Fuente: vanguardia[dot]com[dot]mx y matildemenendez.com

11 de mayo de 2014

Embarazo: comer por dos es un mito, insisten especialistas

emabarzo comer por dos es un mitoTanto la FAO como los especialistas consultados coinciden: la necesidad de que las embarazadas coman por dos es un mito. De hecho, deben cuidar su peso.  

En los últimos años se ha venido cuestionando el dicho popular de que la mujer embarazada debe "comer por dos". Una creencia que se remonta a épocas en que los alimentos tal vez no eran tan abundantes en la mesa, y en las que urgía priorizar a la embarazada de la familia en el reparto de los panes. Hoy, época en la que las raciones son más abundantes que nunca y la obesidad es un problema serio de salud, la preocupación es que las embarazadas no ganen demasiado peso.  

Los especialistas consultados coinciden: el comer por dos es un mito.  

Sin embargo, resulta difícil aceptar la idea de que una embarazada no debe comer más, siendo que la mayoría de ellas pasan mucha hambre durante la gestación. Ataques de hambre repentinos que incluso producen náuseas si no son satisfechos. ¿Qué hacer con ese hambre atroz?

"Recomendamos cinco comidas pequeñas", dice la mexicana María Antonia Basavilvazo Rodríguez, ginecóloga, obstetra y coordinadora de programas médicos. "Más que hacer tres comidas grandes, es mejor cinco pequeñas, pero nunca en exceso".    


Control médico  

Lo ideal es un acompañamiento médico desde antes de quedarse embarazada, dice María Antonia, pero si esto no es posible, la mujer debe realizar este control en cuanto sepa que está esperando un hijo. Así, se calculan las necesidades nutricionales de acuerdo al peso, la complexión y la actividad física que realiza la mujer, actividad que es incluso recomendable.

De hecho puede comerse algo más, pero no de más. Las embarazadas tienen unas necesidades nutricionales especiales y hay que  cuidar mucho que la dieta sea balanceada y que aporte los carbohidratos, proteínas y nutrientes necesarios. Además suelen administrarse polivitaminas y ácido fólico. Pero en ningún caso hay que comer sin control.

Es importante además, recordar que la embazada debe consumir cantidades suficientes de ácidos Omega 3, necesarios para un desarrollo adecuado del cerebro del bebé. Estos ácidos se encuentran en alimentos como las espinacas, las nueces y las almendras. Presente en el pescado azul, su ingesta no es muy recomendable en el embarazo, pues algunas especies están contaminadas con altos niveles de mercurio.  


Peso ideal  

No es cuestión de poner a la embarazada a dieta, pero es importante que esta no gane mucho peso, asegura María Antonia. Algo con lo que María Cristina Villarreal, ginecóloga y obstetra argentina, está de acuerdo.   "Engordar mucho puede provocar complicaciones durante el embarazo y el parto. Esas embarazadas que engordan 20 kilos están en riesgo", alerta la argentina.  

Dentro de esas complicaciones, ambas profesionales mencionan la diabetes y sobre todo la hipertensión, que puede a suponer un problema grave: puede provocar convulsiones e incluso la interrupción del embarazo.  

Lo recomendable, según las profesionales es que la embarazada llegue a ganar entre 12 y 15 kilos como mucho.  

"Los tres primeros meses el peso se mantiene, en el segundo trimestre se gana uno por mes, y en el tercero dos kilos por mes; añádele otros dos o tres por los líquidos: ganar de 12 a 15 kilos es lo recomendable", dice la mexicana.    


Fuente: Terra salud y matildemenendez.com

9 de mayo de 2014

Seis de cada 10 argentinos no hacen actividad física

Son datos de una encuesta nacional. El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo, pero la mayoría no dedica ni una hora por semana a ejercitarse. Las mujeres, menos activas que los hombres.  

Cada fin de semana, miles de corredores inundan las calles de la Ciudad. La matrícula en los gimnasios creció 30 por ciento y los locales de pilates parecen haberse incorporado al paisaje urbano con el mismo furor que el paddle de los 80. Pero nada de eso alcanza para revertir una tendencia que parece tan arraigada como el asado del domingo.  

A los argentinos no les gusta moverse: 6 de cada 10 persona no realiza ninguna actividad física.   Lo dice un informe de la consultora TNS Argentina y coincide con los números que, a principio de año, habían difundido desde el Ministerio de Salud. Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo el 54,9 por ciento de las personas no realiza actividad física o lo poco que hace no sirve para quedar fuera del porcentaje de sedentarios.  

Es decir que el nivel de movimiento de los argentinos es un verdadero desastre. Y aunque estos números no difieren de un fenómeno mundial, aquí el mal de muchos no es consuelo.  


El sendentarismo mata

El sedentarismo mata cada año entre 2 y 3 millones de personas en todo el mundo y provoca discapacidad en otros 19 millones. A partir de 1991, comenzó a considerarse un factor de riesgo tan letal como el tabaquismo, la hipertensión y el colesterol elevado. Y hoy ya es el cuarto factor de riesgo más importante, después del tabaquismo, el consumo de tabaco y el exceso de glucosa en la sangre.  

“El sedentarismo está llegando a ser un problema de salud importante en Argentina y el mundo, y ya se denomina epidemia en muchos países”, explica Oscar Incarbone, experto de la Unesco y del Ministerio de Salud.  

De acuerdo con el estudio de TNS Argentina, sólo el 42 por ciento de las personas realiza actividad física al menos una vez por semana. Bastante poco para lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS): un mínimo de treinta minutos la mayor parte de los días de la semana.  

“La gente no piensa en el sedentarismo como algo que hace mal –opina Héctor Kunik, titular de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte –. Todo el mundo sabe que es malo el tabaquismo o el colesterol, pero al sedentarismo se lo toma como un ‘problemita’, no como algo serio”.  

Por definición, el hombre fue siempre activo. Pero los genes nada pueden hacer contra la cultura de “todo en un sólo click”. Las nuevas tecnologías fueron cambiando poco a poco los entornos físicos y sociales. Los chicos se pegan a la consola, la televisión se lleva horas y horas y hasta es posible trabajar sin moverse de la casa. “Ya ni siquiera se pasea al perro, ni se va al banco. Cuando hay que comprar comida se llama al delivery. Hay mayor conciencia de la necesidad de hacer actividad física pero todavía falta bastante”, señala Kunik.  

Hombres y mujeres

La encuesta de TNS encontró que los hombres son mucho más activos que las mujeres y que son los menores de 25 quienes más actividad física realizan.  

También muestra que el sedentarismo es otra forma de desigualdad: si en las clases más acomodadas el 51 por ciento realiza algún tipo de actividad, el porcentaje desciende abruptamente entre los más pobres. Sólo el 35% dijo que se mantenía activo.

Otro de los datos más significativos es que estos números se mantienen estables desde 2004, cuando la consultora comenzó a medir el nivel de actividad de los argentinos. “Es bastante alarmante ver que más de la mitad de los argentinos no realiza actividad física regularmente, llegando a puntos preocupantes como el 64 por ciento de los niveles socioeconómicos más bajos”, sostiene Constanza Cilley, de TNS.

La encuesta del Ministerio de Salud muestra una tendencia peor: en 2005 el porcentaje de personas que no hacían actividad física era de 46,2 por ciento, es decir casi nueve puntos menos que los números actuales. Además, en provincias como el Chaco, el sedentarismo alcanza el 73,8 por ciento de la población.

“Esto constituye un problema relevante”, señala Incarbone. Por esa razón, en el Ministerio de Salud están elaborando el primer manual de Actividad Física para los Argentinos, que se presentará el próximo 6 de abril, Día Mundial de la Actividad Física. Un manual que intentará lograr que esa imagen de una marea humana trotando con la misma remera un domingo a las ocho de la mañana no sea sólo una postal de fin de semana en la Ciudad.    


Fuente: clarín[dot]com y matildemenendez.com

2 de mayo de 2014

Para viajar al Mundial habrá que vacunarse contra casi todo

vacunacionEs la recomendación oficial. Según cada zona, se aconsejan diferentes inmunizaciones. La Secretaría de Deporte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación publicó en su sitio web una serie de recomendaciones médicas para quienes viajen al mundial de Fútbol que se hará en Brasil entre junio y julio.

El documento, realizado junto a la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero de Brasil y que contó con la coordinación de Viviana Gallego, médica infectóloga y deportóloga del Servicio Médico del Cenard argentino, consta de una lista de consejos médicos para prevenir riesgos de contraer enfermedades.


Ante todo, sugiere una consulta médica previa al viaje, y tener las vacunas al día. Para ingresar a Brasil no es obligatorio inmunizarse especialmente, pero sí hay algunas recomendaciones a tener en cuenta. Por ejemplo, la vacuna contra la fiebre amarilla está recomendada en los estados de las regiones Norte y Centro-Oeste de Brasil (Acre, Amazonas, Amapá, Rondônia, Roraima, Pará, Tocantins, Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Brasilia), estados de Maranhão y Minas Gerais, y los municipios localizados al sur del Estado de Piauí, al oeste y sur del estado de Bahía, al norte del Estado de Espírito Santo, al noroeste de São Paulo y al oeste de los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, y también para los que visitarán Cataratas del Iguazú. La vacuna no está recomendada si los itinerarios del viaje están limitados a las ciudades de Río de Janeiro, San Pablo, Salvador, Recife, Fortaleza. La vacuna debe administrarse 10 días antes del viaje como mínimo, en una sola inyección. Debe estar adecuadamente indicada ya que es una vacuna elaborada con virus vivo atenuado con efectos adversos y contraindicaciones que hay que conocer.

Por otra parte, el informe habla del riesgo de enfermedades de transmisión respiratoria como meningococo, sarampión y gripe que, en este evento masivo, justifica la administración de las vacunas correspondientes, así como también las de hepatitis A y B, y para los viajeros de riesgo se agrega la vacuna antineumocócica.   También aconseja a los padres que no den antibióticos ni antidiarreicos a niños que presenten diarrea; por el riesgo del Síndrome urémico hemolítico. Recomienda, además, quimioprofilaxis contra la malaria en áreas de riesgo como Manaos y el uso de repelentes para prevenir el dengue, fiebre amarilla, malaria y otras enfermedades transmitidas por insectos. Ante la mordedura de un animal, se aconseja lavar con agua y jabón la herida e ir al centro asistencial más próximo para recibir profilaxis post-exposición.   Se recomienda usar preservativos ante todo contacto sexual.

También es indispensable usar protector solar e hidratarse adecuadamente. Ante la aparición de cualquier síntoma de enfermedad durante o luego del viaje se aconseja consultar inmediatamente con el médico. El informe completo puede verse en “Destacados” de la página web de la Secretaría de Deporte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.


Fuente: clarín y matildemenendez.com

20 de abril de 2014

Inactividad física: un problema de salud pública mundial

Al menos un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, esto se debe en parte a la insuficiente participación en la actividad física durante el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas. El aumento del uso de los medios de transporte "pasivos" también ha reducido la actividad física.


Causas de la inactividad física

Los niveles de inactividad física son elevados en prácticamente todos los países desarrollados y en desarrollo. En los países desarrollados, más de la mitad de los adultos tienen una actividad insuficiente.

En las grandes ciudades de crecimiento rápido del mundo en desarrollo la inactividad es un problema aún mayor. La urbanización ha creado varios factores ambientales que desalientan la actividad física:
• Superpoblación.
• Aumento de la pobreza.
• Aumento de la criminalidad.
• Gran densidad del tráfico.
• Mala calidad del aire.
• Inexistencia de parques, aceras e instalaciones deportivas y recreativas.  

Por todo esto, las enfermedades no transmisibles asociadas a la inactividad física son el mayor problema de salud pública en la mayoría de los países del mundo. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud planteó que se necesitan con urgencia medidas de salud pública eficaces para mejorar la actividad física de todas las poblaciones.  


 Poblaciones en riesgo

La evolución mundial de la actividad física es especialmente preocupante en algunas poblaciones de alto riesgo: jóvenes, mujeres y adultos mayores. La Organización Mundial de la Salud destacó que es importante que, a la hora de desarrollar y aplicar la iniciativa "Por tu salud, muévete", los Estados Miembros consideren específicamente las necesidades de estas poblaciones.  


Fuente: OMS y matildemenendez.com

18 de abril de 2014

Hábitos saludables frente a la obesidad y la diabetes

Fumar es perjudicial para la salud, pero comer en exceso o tener una vida sedentaria también lo son. La obesidad, una enfermedad que engrosa las estadísticas día a día, también provoca la muerte temprana. La misma es una amenaza oculta y para que salga a la luz debe trabajarse en la prevención.

La obesidad además trae de la mano a otra patología de riesgo, la diabetes. En contrapartida a un mundo en el que se hace culto de la imagen, la obesidad avanza silenciosamente y pone en riesgo la salud de casi una persona cada cinco en nuestro país.

La enfermedad avanza de tal manera que hoy es considerada por especialistas de todo el mundo como una pandemia. ¿Cuál es la relación entre obesidad y diabetes? Un factor que puede desencadenar esta patología es el sobrepeso o ser obeso. Quienes sufren este mal pueden padecer diabetes tipo 2.

La actividad física ayuda a controlar el peso, utiliza el azúcar como energía, incrementa el flujo de sangre y mejora la circulación. Moverse y comer bien, empezá por ahí y tu vida será saludable.  


Los hábitos saludables
  • Tomá ocho vasos de agua por día.
  • Consumí verduras (preferentemente crudas y de diferentes colores) en almuerzo y cena.
  • Evitá repetir porciones.
  • Consumí tres frutas al día (frescas, en jugos o desecadas).
  • Consumí lácteos descremados.
  • Cuando tengas ganas de algo dulce, comé una fruta.
  • Utilizá el horno para cocinar. Evitá las frituras.
  • Realizá 30 minutos de actividad física diarios.
  • No fumes, ni dejes que otros fumen en tu casa, auto o lugar de trabajo.
 
Fuerza de voluntad

Para desterrar cualquier mal hábito no hay nada mejor que la fuerza de voluntad. Siempre acompañado de un profesional.

Fuente: matildemenendez.com

16 de abril de 2014

Tirar la comida: un problema ecológico en aumento

tirar comidaHasta 1.300 millones de toneladas de alimentos se desperdician al año en todo el mundo, pero diversos consejos pueden ayudar a evitarlo. La tercera parte de los alimentos producidos al año en el mundo para el consumo humano (unos 1.300 millones de toneladas) se pierden o desperdician. Así lo señala un reciente informe encargado por la ONU. Las diferencias destacan entre países: un europeo o estadounidense desperdicia entre 95 y 115 kilos anuales, mientras que en África subsahariana o en Asia meridional no pasan de 11 kilos.

Diversos consejos pueden contribuir a reducir este problema y ayudarán a los consumidores a mejorar el medio ambiente y su economía doméstica. 1.300 millones de toneladas de comida a la basura El informe "Global food losses and food waste" (Pérdidas y desperdicio de alimentos en el mundo) es obra del Instituto sueco de Alimentos y Biotecnología (SIK), por encargo de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para el reciente congreso internacional Save Food! (¡Ahorra comida!).

El trabajo aporta varios datos muy llamativos sobre este problema, que afecta a la naturaleza (agotamiento de los recursos naturales, contaminación por el uso de pesticidas y abonos nitrogenados, transporte, empaquetado, producción de residuos y gases de efecto invernadero, etc.) y a la seguridad alimentaria, en un mundo en el que millones de personas carecen de una dieta en condiciones.

Los países industrializados desperdician o pierden 670 millones de toneladas (en los países en desarrollo 630 millones de toneladas). Los países en desarrollo son los que más pierden, mientras que el desperdicio es más propio de los países desarrollados.

Un consumidor europeo o estadounidense desperdicia entre 95 y 115 kilos anuales. En África subsahariana, Asia meridional o el Sudeste asiático, entre 6 y 11 kilos. Las frutas y hortalizas, además de las raíces y tubérculos, son los alimentos más desaprovechados.


Cómo pueden ayudar los consumidores

 Los consumidores pueden asumir diversas pautas ecológicas para no desperdiciar la comida. Estas medidas favorecerán al medio ambiente y a su bolsillo:
 -   Concienciarse de las consecuencias negativas del desperdicio de alimentos.
 -   Influir con sus decisiones de compra en el mercado: exigir productos de calidad, pero no basados en el aspecto, ni en el excesivo empaquetado, ni en la cantidad.
 -   Estudiar la lista de la compra para no llevarse excesivos productos, sobre todo los más perecederos. -   Organizar en casa los alimentos de manera que se consuman todos. Pensar los menús, no sólo en cuanto a variedad y propiedades nutritivas, sino también respecto a su estado de conservación, y no pasarse con la cantidad.
 -   Tirar los alimentos sólo si están de verdad en malas condiciones y consumirlos antes de que se pase la fecha de caducidad que indica la etiqueta.

Los productos tienen unos márgenes en los que se mantienen en buenas condiciones, en especial, si se han guardado de forma adecuada. No obstante, un producto almacenado en el freezer alarga su vida útil, pero tiene una fecha de caducidad y se deteriora. Puesto que cada alimento desarrolla un proceso de descomposición distinto, lo más aconsejable es anotar la fecha de congelación de los alimentos y no sobrepasar los seis meses para consumirlos.


Medidas para reducir la cantidad de alimentos desperdiciados

Diversos consejos pueden ayudar a reducir la cantidad de comida que se pierde:
  • Mejorar toda la cadena productiva (recolección, procesado, empaquetado, transporte, comercialización) y la comunicación entre sus diferentes partes.
  • Apoyar a los productores para que aumenten su eficiencia y logren una gestión sostenible.
  • No fijar como prioridad la apariencia: gran cantidad de alimentos se desperdician a pesar de estar en buenas condiciones, sólo porque carecen de una imagen "perfecta".
  • Sustituir el etiquetado que informa sobre la caducidad de los alimentos. En Reino Unido estudian un nuevo sistema que señale cuándo un producto es en realidad peligroso para la salud y no cuándo se aconseja "consumir preferentemente antes de".
  • Cambiar, o cuando menos reducir, los modelos de consumo que incitan a la compra de grandes cantidades o el de los restaurantes de bufet libre.
  • Crear canales de cooperación entre comerciantes y ONG para aprovechar productos destinados a la basura, pero que todavía conservan la calidad suficiente.
  • Aumentar la educación y concientización ambiental en empresas, instituciones, centros de enseñanza, grupos de consumidores, etc., sobre este problema.

Fuente: Fundación Eroski y matildemenendez.com

14 de abril de 2014

Claves para mantenerse activo y lúcido a través de los años

Cualquiera puede entender lo que significa "mantener la lucidez" sin demasiadas explicaciones y, sobre todo, sin demasiadas definiciones de lo que significa. Porque la lucidez -y sobre todo, la posibilidad y el temor de ir perdiéndola conforme avanzan los años de la persona adulta- no tiene un modelo social ni biológicamente establecido: sólo es posible evaluarla en relación con las habilidades que cada uno desarrolló en su juventud.  

Y por eso, también, los indicadores del deterioro cognitivo -la disminución de las capacidades de moverse, de pensar adecuadamente a la situación, de prestar atención, quizás de comunicarse- van más allá de parámetros clínicos o de códigos sociales: son el malestar, la tristeza, la alteración de la realidad cotidiana, el sentimiento de culpa por no poder manejarse tan independientemente como antes, lo que mide el peso de la vejez en cada persona.  

Por eso la vejez, aún cuando forma parte de la naturaleza, constituye uno de los grandes temores humanos, y la pregunta sobre cómo llegar a esta edad y transitarla con lucidez es una de las grandes preguntas a las que la medicina y la psicología tratan de aportar respuestas. Una de las respuestas más firmes, según explica el doctor Moisés Schapira, especialista en Gerontología y Medicina Familiar, es que las capacidades perdidas en general no se recuperan, y que por eso es necesario desarrollarlas en la juventud y preservarlas en la edad adulta. Y que hay ejercicios y tratamientos específicos para la preservación de las capacidades cognitivas, aunque no hay estándares universales ni garantías, ya que cada persona es diferente.  


Capital cognitivo

Desde el sentido común se puede decir que es como el buen pasar económico: conviene desarrollarlo en la juventud para no pasar apremios más adelante, cuando ya es más difícil conseguir lo que nunca se supo cómo. Desde el punto de vista neurológico, las capacidades cognitivas (lenguaje, juicio, inteligencia, atención, ubicación espaciotemporal, memoria, capacidad visoespacial) dependen de la dinámica de las células nerviosas, que establecen entre sí conexiones llamadas sinapsis.

"Cuanto más activas se mantengan las capacidades cognitivas durante la juventud, a través de la actividad social e intelectual, del juego y de todo aquello que estimule el ejercicio de la inteligencia y la salud mental, mayores serán las conexiones sinápticas que se establecen, y mayores son las chances de tener una buena capacidad cognitiva a medida que se avance en edad", señala Schapira.  

El especialista explica que hay cierta disminución de capacidades que es propia de la senectud, como algunos olvidos o la dificultad para recordar nombres, por ejemplo. ¿Cuándo necesitan tratamiento específico? "Los síntomas dependen de cada persona, así como de la causa del deterioro y de las funciones afectadas", responde. La amnesia (pérdida de la memoria), la afasia (pérdida del lenguaje) o la dificultad para identificar o reproducir formas (pérdida de la capacidad visoespacial), obedecen a diferentes causas y presentan diferentes posibilidades de tratamiento.  

Los cambios bruscos en el carácter, un repentino retraimiento o pérdida de la capacidad de socializar, perderse yendo a un sitio conocido y, sobre todo, olvidos en situaciones que antes constituían un hábito (el lugar donde siempre se dejan las llaves, o el nombre de personas del entorno cercano) y pérdida de las habilidades que antes caracterizaban a la persona (no de capacidad física, sino, por ejemplo cocinar, organizarse o manejar la economía doméstica) pueden ser motivo de consulta a un especialista.  


Pensar hace bien

Lo que con un importante grado de evidencia en la mano piensan hoy los especialistas es que las actividades que ayudan a crear y fortalecer sinapsis coinciden con aquellas que suponen adquirir habilidades nuevas, y son tanto más efectivas cuanto más intervienen en ellas la capacidad lúdica y el placer de llevarlas a cabo. La licenciada Miriam Cohn, jefa de Terapia Ocupacional del centro Hirsch de San Miguel, da algunos ejemplos de ejercicios tales como hacer palabras cruzadas, sopas de letras, sudokus, ejercitar la mano izquierda cuando uno es diestro, estimular las capacidades sensoriales o "ejercitar la memoria con actividades tan simples como no consultar la lista de compras mientras se está en el supermercado y corroborar sólo después".  

En el sitio web del Instituto de Mayores y Servicio Social español (INSERSO) se recomienda se recomiendan una serie de ejercicios referidos a las diferentes funciones cognitivas. Para estimular la atención, por ejemplo, se sugieren tareas simples como trabajar con series numéricas concretas, nombres de los meses del año en sentido directo e inverso.  

La memoria inmediata se estimula con ejercicios de repetición de series, reforzando la memoria reciente con ejercicios cortos que faciliten la fijación y el recuerdo ("me llamo como su hija") y repetir los ejercicios un tiempo prolongado para mantener la memoria remota.  

Para mantener el concepto numérico y el cálculo, se resuelven problemas y operaciones aritméticas y juegos numéricos. El razonamiento se estimula mediante ejercicios que trabajen la capacidad de clasificar características de los objetos, mientras que los aspectos del lenguaje y la capacidad visoespacial se ejercitan mediante la escritura, el dictado y el dibujo.  


El fantasma del “alemán”

La prevalencia del mal de Alzheimer, una enfermedad neurodegenerativa progresiva, se acerca al 11% de la población mayor de 80 años, y a partir de los 65 se duplica cada 5 años el riesgo de padecerla, según datos de la Sociedad Española de Neurología. Es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central que sólo en un 1 a un 5 por ciento de los casos es genética (es decir que en general es muy poco previsible) y no hay tratamientos eficaces contra ella: apenas hay algunos fármacos que en algunos casos pueden retardar el deterioro y hacer que avance más lentamente que en pacientes sin tratamiento, pero es por ahora un terreno con más incertidumbres que seguridades.  

Sin embargo la posibilidad de deterioro cognitivo severo relacionado con la edad ha quedado demasiado asociada al mal de Alzheimer, cuando hay muchas otras causas de deterioro -las demencias vasculares y el mal de Parkinson entre las más frecuentes-con diferente pronóstico y diferentes posibilidades de tratamiento.  

Para Schapira, la prevalencia de las demencias vasculares -es decir, como escuela de un ACV o por problemas de irrigación sanguínea en el cerebro- pone de manifiesto la importancia del cuidado integral de la salud cadiovascular en la preservación de la lucidez y la autonomía en la vejez. La hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol alto, el tabaquismo y la falta de actividad física juegan naturalmente en contra.  

En las personas con demencias vasculares la posibilidad de recuperación reside en la resiliencia de las áreas cerebrales dañadas, señala Cohn: "Depende mucho de la persona y de su caso particular, y en este proceso es fundamental el compromiso del paciente con la tarea que está realizando, porque nosotros podemos guiarlos, pero el noventa por ciento lo ponen ellos", comenta la terapeuta.  

Frente a la pérdida de capacidades cognitivas, señala Schapira, "hay mucha oferta pero no existe un tratamiento preventivo cuya eficacia esté suficientemente demostrada, aunque sí es posible que la persona potencie las capacidades que conserva y se adapte a su nueva situación que está viviendo, por lo que la clave se centra en estimular las funciones remanentes".  


Fuente: lanacion[dot]com[dot]ar y matildemenendez.com

12 de abril de 2014

La obesidad mata antes de tiempo

obesidad mataSegún el estudio que publica "British Medical Journal" (BMJ) aquellas mujeres que nunca han tenido entre sus manos un cigarrillo, pero sufren problemas de peso y pertenecen a grupos sociales de ingresos bajos son propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares e, incluso, también a morir prematuramente.

Se sabe que el cigarrillo es el responsable directo o indirecto de varias enfermedades que pueden ir desde la bronquitis crónica hasta el cáncer de pulmón, siendo la principal causa evitable de muertes en todo el mundo. Así, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), si siguen los actuales niveles de consumo, el tabaco mataría a ocho millones de personas en 2030. Pero ¿qué pasa con aquellas personas que no fuman? 

Según el estudio que publica "British Medical Journal" (BMJ) aquellas mujeres que nunca han tenido entre sus manos un cigarrillo, pero sufren problemas de peso y pertenecen a grupos sociales de ingresos bajos son propensas a desarrollar enfermedades cardiovasculares e, incluso, también a morir prematuramente. 

"Aunque el tabaquismo es claramente responsable de unas tasas de mortalidad muy altas, la obesidad también es un factor importante que contribuye a la mortalidad prematura", explica el doctor Laurence Gruer, director del estudio y miembro del NHS Health Scotland. Para llegar a esta conclusión, los investigadores siguieron durante 28 años los casos de 3.600 mujeres escocesas que nunca habían fumado. Todas ellas tenían entre 45 a 64 años, por lo que muchas fallecieron durante el proceso de estudio. La mitad de las que murieron (916 mujeres, lo que representa el 51%) lo hicieron por enfermedades cardiovasculares y de circulación, mientras que un 21% perecieron por distintos tipos de cáncer.

Los resultados mostraban que las mujeres de clases sociales bajas eran más propensas a tener graves problemas de sobrepeso y se encontraban entre el primer grupo de muertes, mientras que fallecían menos por cáncer.  


Una amenaza oculta

Todo esto sugiere que las altas tasas de fumadores de hace 30 años, más los problemas que el tabaquismo acarrea, han ocultado probablemente la verdadera magnitud de la obesidad en estas mujeres; pero también se observa que la disminución de las tasas de tabaquismo en las últimas décadas puede haber contribuido al aumento del sobrepeso", comentan los autores.

"Hay que ser conscientes de que la obesidad es la primera causa evitable de muerte tras el tabaco", asegura a la página web de El Mundo, el doctor Miguel Ángel Rubio, coordinador de la Unidad de Obesidad del Hospital Clínico de Madrid, "por lo que los resultados de este estudio era algo que desde hace unos años ya se sospechaba", añade.

Aunque la investigación sólo se centra en mujeres adultas, el doctor Rubio asegura que estos datos son también importantes para el resto de la población: "Al estudiar a mujeres con una edad alrededor de los 50 años, es normal que hayan encontrado más problemas de sobrepeso, porque está estudiado que tras la menopausia éste es un problema común", comenta el doctor Rubio. "Así, si nos fijamos en España, del 15% de obesos que hay en total, en la franja de 55 a 64 años, el 21% son hombres y el 34% son mujeres con este problema".  


Enfermedades asociadas

"Pero independientemente de esto, esta investigación arroja unas conclusiones bastante obvias ya que en muchas ocasiones la obesidad se relaciona con hábitos inadecuados y falta de actividad física y esto conlleva a enfermedades como la diabetes o la hipertensión, factores claves para desarrollar enfermedades cardiovasculares", afirma el doctor Rubio. "Por otra parte, las clases sociales con menos recursos muchas veces están peor informadas y a la hora de alimentarse, si tienen poco nivel adquisitivo, compran alimentos más baratos, que suelen estar cargados de grasa, en vez de pescado o verduras. De ahí que en incluso en España, y de una forma genérica la zona sur de la península y Galicia sean zonas con personas más obesas que en el centro del país", explica este especialista.

Sin embargo, el profesor Johan Mackenbach, del Centro Médico Erasmus de Rotterdam señala en una editorial que acompaña al estudio que "estos datos no han de hacer olvidar que el tabaquismo sigue siendo el factor de riesgo más fuerte, puesto que a pesar de estos resultados sigue siendo más mortal que la propia obesidad". Una afirmación que no olvidan los especialistas, aunque también señalan a este tipo de estudios como suficientemente interesantes como para que la sanidad se fije en ellos: "Ha sido y sigue siendo necesario que se informe y se comprenda los problemas que causa el tabaco, pero tampoco está de más que se trate la obesidad, también después de dejar de fumar, puesto que por ejemplo en España no hay ningún tratamiento contra ella que lo financie el sistema público", argumenta el doctor Rubio.


Fuente: Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios y matildemenendez.com

11 de abril de 2014

Hogares seguros y a prueba de niños

niños hogarDebido a que los bebés aún no pueden levantar la cabeza por sí solos, necesitan protección especial para evitar accidentes por sofocación. Los niños pequeños también corren este riesgo.

Protegé a tus niños de los peligros de sofocarse siguiendo estas reglas:
  • Nunca coloques a un bebé boca abajo en una superficie blanda, como una cama de agua, un edredón, una alfombra de piel de oveja o una funda para colchón.
  • Nunca pongas a un bebé en una cuna o en una cama con almohadas, mantas, ropa de cama blanda, muñecos de peluche o juguetes de felpa.
  • Nunca pongas a un bebé sobre un colchón cubierto con plástico o con una bolsa plástica.
  • Si te acostás junto a tu bebé, asegurate de cumplir con las reglas de seguridad.
  • Desechá rápidamente las bolsas plásticas provenientes de las compras o de la tintorería. Atá varios nudos en cada bolsa antes de tirarla.
  • Mantené las bolsas plásticas de basura y las bolsas plásticas grandes como las que se usan para guardar sándwiches fuera del alcance de los niños.
  • Cuando hagas la limpieza después de una fiesta de cumpleaños o una ocasión especial, prestá mucha atención a las bolsas donde vinieron los regalos. Recogelas y tiralas de inmediato.
  • Asegurate de que el colchón de la cuna de tu bebé sea del tamaño adecuado y que quede bien ajustado en la cuna. De este modo, evitarás que el niño quede atrapado entre el colchón y los costados de la cuna.
  • Asegurate de que las sábanas de la cuna queden bien ajustadas al colchón, de modo de evitar que se salgan y que puedan envolver la cabeza del bebé. También podés comprar sujetadores de sábanas para mantenerlas en su lugar.

Cómo prepararse

Si está embarazada o ya es madre de un niño, te damos algunos consejos útiles:
  • Aprendé a realizar la resucitación cardiopulmonar (CPR por su sigla en inglés) y la maniobra de Heimlich.
  • Tené los siguientes números cerca del teléfono (para vos y las personas que cuidan a sus hijos):
    • número gratuito del centro de control de envenenamiento
    • número del pediatra
    • números del trabajo del padre y la madre, y de sus teléfonos celulares
    • número de algún vecino o de algún familiar que viva cerca (si necesita que alguien se ocupe de los otros niños en caso de una emergencia)
  • Armá un botiquín de primeros auxilios y guardá las instrucciones para emergencias adentro.

Cómo mantener un ambiente seguro y cómodo para los niños
A fin de asegurar la efectividad de sus esfuerzos por mantener un ambiente a prueba de niños, es una buena idea que te pongas de rodillas en cada habitación de tu casa, para ver todo desde la perspectiva de un niño. Prestá atención al entorno que rodea a tu hijo y a los objetos que podrían ser peligrosos.

Hacer de tu casa un lugar totalmente a prueba de niños quizá sea difícil. Si se reduce sólo a algunas opciones, podés cerrar las puertas (e instalar cubiertas para los picaportes) en cada una de las habitaciones donde tu hijo no debería entrar, a fin de evitar que deambule por lugares que no son a prueba de niños. Las cubiertas para picaportes y las cerraduras a prueba de niños en las puertas corredizas también son buenas medidas para evitar que tus pequeños salgan de la casa.

Sin duda, el grado al que vos mantengas tu casa a prueba de niños es una decisión suya. Vigilar a tus hijos es la mejor manera de prevenir que sufran lesiones. Sin embargo, incluso los padres más cuidadosos no siempre pueden mantener a un niño 100% seguro todo el tiempo.

Si vos tenés un bebé, un niño de entre 1 y 2 años o un niño en edad escolar, tu hogar debería ser un refugio seguro que tus hijos pudieran explorar. Después de todo, tocar, agarrar, trepar y explorar son las actividades que desarrollan el cuerpo y la mente de los niños.


Fuente: kidshealth[dot]org y matildemenendez.com

9 de abril de 2014

Menos sal es mejor

salLa Organización Panamericana de la Salud (OPS) llama a los consumidores a “Parar, observar y elegir la opción con menos sal”.  

La campaña destaca la importancia de las etiquetas nutricionales para informar a los consumidores sobre el contenido de sodio en las comidas procesadas, una fuente de sal alimenticia cada vez mayor en los países en desarrollo y la principal fuente en los países desarrollados. En esta oportunidad la Organización Panamericana de la Salud (OPS) llama a los consumidores a “Parar, observar y elegir la opción con menos sal”. Disminuir el consumo de este componente en la dieta es el camino más efectivo para prevenir la hipertensión, las enfermedades cardiovasculares y los ACV.  

“La mayoría de las personas no se da cuenta cuánta sal están consumiendo”, dijo Branka Legetic, coordinadora de la Iniciativa para la Reducción de Sal de la OPS. “Es importante saber cuánta tiene ya la comida que comemos y, cuando es posible, elegir la opción con menos sodio. Para hacer eso, necesitamos etiquetas con información nutricional que muestren con claridad  el contenido de este componente”, explicó.  

Consumir más de 5 gramos por día aumenta el riesgo de presión arterial alta, que es el principal factor de riesgo para muerte por ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular y falla renal. En la mayoría de los países de las Américas, la ingesta promedio es significativamente más alta. El consumo de sal diario es de 12 gramos en Argentina, 11 gramos en Brasil y de 8,5 a 9 gramos en Canadá, Chile y en EEUU.  

Para reducir estos promedios, cada vez más países de la región adoptaron estrategias nacionales para disminuir el consumo de sal. Luego de promulgar la Ley Nacional N° 26905, Argentina se convirtió en el segundo país del mundo (después de Sudáfrica) en aprobar una ley integral con este objetivo. La norma establece una línea de tiempo para que la industria de alimentos procesados reduzca la sal en sus productos, incluya etiquetas nutricionales que adviertan sobre los riesgos de excederse en el consumo de sal, limite el tamaño de los sobrecitos con el ingrediente, y establezca penas por no cumplir con la norma.    


Menos sal, más vida  

Entre los países con estrategias nacionales para reducir el consumo de sal también figuran: Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica, Cuba, Estados Unidos, México, Surinam y Uruguay. Además de Argentina, otros países del Cono Sur, así como Canadá y Estados Unidos, son los únicos que requieren por ley que se incluya el contenido de sal en la información nutricional de los alimentos procesados.  

Para alentar esfuerzos de este tipo, el Consorcio para la Reducción de la Sal de la OPS/OMS aprobó un plan de acción 2013-2018 que recomienda medidas como campañas de concientización a la población para educar sobre las etiquetas nutricionales, así como negociaciones con la industria alimenticia para que voluntariamente reduzca el contenido de sal de sus productos. “Para llevar adelante estas acciones se necesita de la colaboración entre los sectores público y privado, con el apoyo de los investigadores científicos, de quienes abogan por los derechos del consumidor, y del público en general”, indicó Legetic.   


Fuente: proyecto salud y matildemenendez.com

7 de abril de 2014

No le pongas tanta sal a la vida

no le pongas salDa sabor, energía y, según dicen algunos, incluso buena suerte si la echamos sobre los hombros. Pero, en exceso, la sal puede traer muchos problemas.  

Y abusar, abusamos. Un puñadito de más en el guiso, un snack a media mañana, esa salsa preparada tan sabrosa, y el salero siempre a mano... En total, nos pasamos más que de lejos de los cinco gramos diarios –una cucharadita– que, según los expertos, serían recomendables.

¿La razón? La sal ha pasado de ser un producto preciado y escaso (en la antigüedad se utilizó como moneda de cambio) a estar presente, y en grandes cantidades, en muchas de las cosas que comemos, sobre todo en los alimentos precocinados. Tanto exceso, puede afectar a nuestra salud cardiovascular; sobre todo si ya se tienen problemas con la presión arterial o una sensibilidad especial al exceso de sodio.

"Estudios poblacionales muestran que, a nivel global, un consumo excesivo de sal se asocia con niveles de tensión arterial más altos y más casos de hipertensión, lo que puede provocar más problemas cardiovasculares", explica Josep Redon, experto en Medicina Interna del Hospital Clínico de Valencia.  


Menos sal, más salud  

Según una revisión de estudios que publicó la Asociación Médica Americana, pequeñas reducciones en el consumo diario permiten prevenir nuevos casos de hipertensión y mantener alejadas las posibilidades de sufrir un problema en el corazón.

"Reducir 1,3 gramos de sodio al día permitiría salvar 150.000 vidas al año en Estados Unidos", explican los autores de este estudio, quienes remarcan que la restricción del consumo de sal no debería ser una cuestión exclusiva de quienes ya padecen un problema de hipertensión.  

En nuestro país, el problema tal vez no sea tan grave como en Norteamérica donde, según las estimaciones, un adulto consume alrededor de 4.000 mg de sodio al día, pese a que la OMS recomienda que no se superen los 2.000 mg. Sin embargo, según indican los expertos, también deberíamos controlarlos más.

"A todos los hipertensos se les recomienda una reducción del consumo de sal pero, en realidad, nadie debería abusar", explica Redon, que forma parte de 'World Action on salt and Health', un organismo que trabaja para concienciar a la población de la necesidad de controlar la ingesta de sal.  

Vicente Bertomeu, presidente de la sección de hipertensión arterial de la Sociedad Española del Corazón, coincide con la tesis Redon. "Consumimos demasiada y nuestras necesidades básicas están cubiertas con mucho menos. Puede cocinarse con sal, pero no es adecuado usar el salero en la mesa para añadir más a la ya utilizada al condimentar los alimentos", comenta este experto.    


Controlar los precocinados  

Sin embargo, mantener a raya el salero no es la única medida que debemos emplear para controlar nuestro consumo de sal ya que la mayoría del sodio que consumimos proviene de productos procesados industrialmente. Y no siempre es fácil detectar los excesos, ya que, tal como explica Barry D. Dickinson, miembro de la Asociación Médica Americana y uno de los autores de la revisión que acaba de publicarse, no todo lo que lleva mucha sal sabe salado.

"La sal suele utilizarse para la preservación de los alimentos y, en algunos productos, para bloquear sabores amargos" explica este experto. "Además, algunos productores la añaden porque dicen que aumenta la aceptación del consumidor de determinados sabores y texturas", añade.  

De este modo, productos como los cereales de desayuno, que aparentemente son dulces, contienen normalmente grandes cantidades de sodio. "Casi todos los alimentos procesados se producen con muchísima sal", explica Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. "Y, sin embargo, en la mayoría de las etiquetas no se especifican las cantidades, por lo que una persona con problemas de hipertensión o sensibilidad a la sal tiene que acudir a un experto para saber qué alimentos debe evitar".  

En abril de este año, la OMS hizo un llamamiento a las compañías alimentarias para que redujeran drásticamente el contenido en sal de sus productos y especificaran las cantidades utilizadas en cada etiqueta. Además, instaba a los Gobiernos a promover políticas para controlar la ingesta de sodio. Pero, hasta el momento, son pocos los esfuerzos que se han hecho al respecto.  

¿Qué podemos hacer desde casa?  

Según explica Aranceta, además de quitar el salero de la mesa y no añadir mucha sal a las comidas, no se debe abusar de productos ricos en sal, como embutidos y frutos secos salados. Además, es preferible cambiar los alimentos precocinados por productos frescos, optar más por la cocina al vapor o a la plancha y usar otros condimentos para dar sabor.    


Fuente: elmundo y matildemenendez.com

2 de abril de 2014

En la bicicleta, usar casco salva vidas

siempre con cascoEl uso del casco en bicicleta puede prevenir o reducir el riesgo de sufrir lesiones graves de cabeza, incluso cuando la causa del accidente es una colisión con un automóvil. La capacidad protectora del casco se basa en absorber parte de la energía y distribuir el pico máximo de energía del golpe sobre una superficie mayor, y aumentar el tiempo de transferencia.  

El hecho de que hayan aumentado los ciclistas gracias a la construcción de bicisendas no quiere decir que haya aumentando la bicicultura, ya que las imprudencias de los automovilistas, de los ciclistas y la falta de espacios para la bicicleta, hacen que semanalmente se produzcan cientos de accidentes, que pueden ser mortales.  

Una de cada diez personas tiene una bicicleta, que es el vehículo que origina más accidentes por kilómetro exceptuando las motocicletas. Los expertos en el tema informan de un grupo de 848 ciclistas, en el que 57 de ellos sufrieron 62 accidentes (6,7%) que ocasionaron 40 lesiones (4,7%). Y el 42% presenta lesiones en la cabeza, el accidente más grave.  

La bicicleta es la causa más habitual de lesiones en la cabeza en niños y según diversos autores provoca del 70-90% del total de fallecimientos, así como del 50% de traumatismos de importancia. Únicamente el 20% de estos accidentes actúa en la cabeza pero representan el 70% de las hospitalizaciones. El porcentaje de mayor incidencia de accidentes abarca las edades entre 13 y 16 años y el 40% de los fallecimientos ocurren entre las edades de 3-14 años. En el 90% de las muertes interviene un vehículo a motor y el 50% acaecen en los cruces.  

A través de estudios realizados al respecto, se estima que el uso correcto del casco en la bicicleta reduce el riesgo de lesión craneal y cerebral en un 63-88%, y el riesgo de fallecimiento es un 26% menor. Pese a ello, la gran mayoría de los usuarios de bicicletas, incluidos niños, no utilizan el casco, o lo usan de manera inadecuada.  
Todos los niños y adolescentes deben utilizar el casco cada vez que circulen en bicicleta.
 
El uso de casco desempeña un importante papel en la reducción del traumatismo en la cabeza. A 15 K/h el casco disminuye un 90% de la energía aplicada sobre la cabeza. El uso del casco disminuye el llamado Índice de Severidad Lesional de 18 a 3,8. Algunos trabajos muestran que ningún niño que usara el casco presentó lesión craneoencefálica o fallecimiento, como consecuencia de un traumatismo craneal.  

Usar casco reduce las lesiones faciales y craneoencefálicas. Las campañas educacionales y la obligatoriedad han aumentado su uso entre niños, adolescentes y adultos aunque parece ser que la legislación es más efectiva. Es importante que el uso obligatorio del casco sea promovido por todos.    


Fuente: asociación de pediatría y matildemenendez.com

31 de marzo de 2014

Tres millones de personas mueren al año por malos hábitos alimentarios

El mundo está pagando un precio muy alto por el fracaso de las políticas alimentarias. Frente al enfoque clásico que sitúa la desnutrición como la consecuencia más grave, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pone ahora el acento en el sobrepeso y la obesidad. Alrededor de 1.300 millones de personas padecen estos problemas en todo el mundo y más de tres millones acaban muriendo cada año, según un informe de Naciones Unidas sobre alimentación que se presenta mañana en Ginebra. Las cifras equiparan la importancia de los malos hábitos alimentarios con la del hambre, una aproximación bastante novedosa en el análisis de los desequilibrios alimentarios.  

“El sistema es una receta para vidas poco sanas”, concluye el documento, que culpa por igual a la industria alimentaria y a los Gobiernos de estos excesos. A las empresas les reprocha que hayan reorientado su valor añadido hacia la creación de alimentos ricos en grasas, sal y azúcar. De esta forma, han quebrado la base tradicional de la alimentación local, lo que, a menudo, impide garantizar salarios dignos a los agricultores.   Para los Gobiernos, las quejas son aún mayores: “Los Estados están desatendiendo la responsabilidad que tienen de garantizar el derecho a una alimentación adecuada en el marco de las leyes internacionales de derechos humanos”. En concreto, el informe considera negativas las subvenciones agrícolas sobre determinadas materias primas (por ejemplo, el maíz y la soja) que sirven como base para esos alimentos poco saludables y deplora la falta de límites al mercado publicitario, que hace muy atractivas estas dietas para los niños.  

El análisis viene precedido de un rosario de cifras que contextualizan el problema. Tras constatar que una de cada siete personas pasa hambre en el mundo, el autor —relator especial de la ONU para la alimentación, Olivier de Schutter— añade que, pese a todo, el 65% de la población vive hoy en países donde la obesidad “mata a más personas que la falta de peso”. Porque las consecuencias derivadas de esta alimentación deficiente han dejado de ser un problema exclusivo de los países ricos para extenderse con rapidez a los países en vías de desarrollo.  


Un planeta de famélicos y obesos

Para alertar sobre la importancia de este fenómeno, el relator apela a la perspectiva económica: un aumento del 10% en las enfermedades ligadas a las dietas poco saludables detraen un 0,5% del producto interior bruto (PIB) mundial, especialmente por los mayores costes exigidos a los sistemas sanitarios.  

El informe analiza con una perspectiva muy crítica lo que en las últimas décadas se ha considerado un éxito de las políticas agrarias. La producción ha aumentado mucho en los últimos años y eso ha permitido que la población de países en vías de desarrollo eleve la cantidad de calorías que ingiere al día. Pero ese aporte energético ha procedido sobre todo de nutrientes como la carne, el azúcar y el aceite en lugar de provenir de otras sustancias más aconsejables como las legumbres, la fruta y las verduras. Y esto ha dilapidado algunos sistemas de producción local que no han podido competir con los enormes subsidios que reciben las materias primas menos saludables.  

Expuesto el problema, el autor se lanza a proponer varias soluciones, aunque es consciente de que harán falta muchos esfuerzos para que Gobiernos y grandes empresas sitúen esas recomendaciones entre sus prioridades. En primer lugar, De Schutter considera “mal orientadas” las subvenciones agrícolas porque incentivan dietas ricas en alimentos muy elaborados.  

Además, subraya la importancia de adaptar a las legislaciones nacionales las recomendaciones sobre la comercialización de leches que sustituyen a la materna, de forma que quede clara la ventaja de la lactancia natural. Eso implica que las empresas “se abstengan de promocionar esas leches de sustitución”.

También anima el texto a ser más beligerantes con la exposición de los niños a la publicidad sobre refrescos y bebidas azucaradas. Más allá de incidir en los anuncios, la ONU apuesta por gravar su consumo y utilizar los recursos que se obtengan para promover el acceso a frutas y verduras y concientizar sobre los beneficios de consumirlas.  

En el ámbito de la producción, las recomendaciones se centran en mejorar el apoyo a los agricultores a través de incentivos fiscales y “asegurar una infraestructura adecuada que conecte a los productores locales con los consumidores urbanos”. En ese terreno, el documento insta a las compañías a garantizar “que los trabajadores reciben salarios dignos y que los productores perciben precios justos por sus productos”. De esa forma se preservan las cadenas alimentarias locales.  

Con las conclusiones de este trabajo, el relator especial para la alimentación pretende dirigirse, entre otras, a las autoridades europeas para que las tengan en cuenta en la próxima reforma de la política agraria común. De Schutter valora los cambios de este proyecto, pero lamenta que aún no recoja la perspectiva de las disfunciones alimentarias.

Fuente: El País y matildemenendez.com

29 de marzo de 2014

En la bicicleta, usar casco salva vidas

siempre con cascoEl uso del casco en bicicleta puede prevenir o reducir el riesgo de sufrir lesiones graves de cabeza, incluso cuando la causa del accidente es una colisión con un automóvil. La capacidad protectora del casco se basa en absorber parte de la energía y distribuir el pico máximo de energía del golpe sobre una superficie mayor, y aumentar el tiempo de transferencia.    

El hecho de que hayan aumentado los ciclistas gracias a la construcción de bicisendas no quiere decir que haya aumentando la bicicultura, ya que las imprudencias de los automovilistas, de los ciclistas y la falta de espacios para la bicicleta, hacen que semanalmente se produzcan cientos de accidentes, que pueden ser mortales.

Una de cada diez personas tiene una bicicleta, que es el vehículo que origina más accidentes por kilómetro exceptuando las motocicletas. Los expertos en el tema informan de un grupo de 848 ciclistas, en el que 57 de ellos sufrieron 62 accidentes (6,7%) que ocasionaron 40 lesiones (4,7%). Y el 42% presenta lesiones en la cabeza, el accidente más grave.

La bicicleta es la causa más habitual de lesiones en la cabeza en niños y según diversos autores provoca del 70-90% del total de fallecimientos, así como del 50% de traumatismos de importancia. Únicamente el 20% de estos accidentes actúa en la cabeza pero representan el 70% de las hospitalizaciones. El porcentaje de mayor incidencia de accidentes abarca las edades entre 13 y 16 años y el 40% de los fallecimientos ocurren entre las edades de 3-14 años. En el 90% de las muertes interviene un vehículo a motor y el 50% acaecen en los cruces.  

A través de estudios realizados al respecto, se estima que el uso correcto del casco en la bicicleta reduce el riesgo de lesión craneal y cerebral en un 63-88%, y el riesgo de fallecimiento es un 26% menor. Pese a ello, la gran mayoría de los usuarios de bicicletas, incluidos niños, no utilizan el casco, o lo usan de manera inadecuada.  
Todos los niños y adolescentes deben utilizar el casco cada vez que circulen en bicicleta.
 
El uso de casco desempeña un importante papel en la reducción del traumatismo en la cabeza. A 15 K/h el casco disminuye un 90% de la energía aplicada sobre la cabeza. El uso del casco disminuye el llamado Índice de Severidad Lesional de 18 a 3,8. Algunos trabajos muestran que ningún niño que usara el casco presentó lesión craneoencefálica o fallecimiento, como consecuencia de un traumatismo craneal.  

Usar casco reduce las lesiones faciales y craneoencefálicas. Las campañas educacionales y la obligatoriedad han aumentado su uso entre niños, adolescentes y adultos aunque parece ser que la legislación es más efectiva. Es importante que el uso obligatorio del casco sea promovido por todos.    


Fuente: asociación de pediatría y matildemenendez.com

27 de marzo de 2014

El 42% de los argentinos adultos sufre hipertensión crónica

Afecta a ese porcentaje de quienes tienen entre 35 y 75 años; la mayoría no lo sabe y sólo muy pocos se controlan. Para controlar una enfermedad que padece un tercio de la población mundial, reducir el consumo de sal, imprescindible.  

No hay otra enfermedad en el mundo que abarque a un tercio de la población, como lo hace la hipertensión: causa todo tipo de complicaciones cardiovasculares y discapacidad. Además, las cifras en la Argentina son alarmantes. Un estudio revela que el 42% de los argentinos de entre 35 y 75 años es hipertenso y que el 40% lo ignora.

Por otra parte, el equipo del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) detectó que apenas 1 de cada 5 hipertensos tiene controlada la presión, es decir, que puede mantenerla por debajo de 140/90 mmHg.

Pero eso no es todo: la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA) afirma que el 10% de los jóvenes de entre 20 y 30 tiene presión alta. "La hipertensión y la obesidad son las dos epidemias que más afectan a la población. Aquí, el 80% de las causas de muerte son las enfermedades crónicas no transmisibles y dos terceras partes son enfermedades cardiovasculares. En el 90% de los casos, la hipertensión está entre las causas. Así que se trata de una prioridad de salud pública, lo que queda demostrado con la decisión de la OMS de dedicarle su día internacional" de este año, dijo el doctor Daniel Piskorz, presidente de la SAHA.

El doctor Adolfo Rubinstein, director general del IECS, confirmó que "las cifras son preocupantes". Dijo también que "la hipertensión es uno de los problemas primordiales en salud pública en la Argentina. Se trata del principal factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, que constituyen la primera causa de muerte en nuestro país".

En el país hay entre 8 y 10 millones de personas con 140-90 mmHg o más de presión. Pero muchos lo ignoran y quedan expuestos a sus complicaciones, como insuficiencia renal, enfermedad vascular periférica, ceguera y deterioro cognitivo, porque la hipertensión daña la irrigación cerebral. Además, el 62% de los accidentes cerebrovasculares (ACV) y el 49% de las enfermedades coronarias son por esta causa, según precisan desde la sede local de la Federación Interamericana del Corazón (FIC Argentina).

"Alrededor de la mitad de los hipertensos de nuestro país no tiene el diagnóstico y permanece sin ningún tipo de control y tratamiento, lo que es gravísimo, porque son entre 4 y 5 millones de personas que, siendo hipertensas, no lo saben. Esto explica por qué es tan alta la mortalidad por enfermedades no transmisibles", agregó Piskorz.

Cuando aparece, la hipertensión no se cura, pero se puede controlar. También se puede prevenir con reducir el consumo de sal a una cucharadita de té por día (unos 5 g), no fumar, hacer actividad física, no beber alcohol en exceso (hasta una copa diaria las mujeres y dos los hombres) y comer más frutas y verduras, y menos grasas.

Y en los que ya tienen el diagnóstico, seguir el tratamiento es fundamental, aunque no siempre ocurre. Además, la SAHA señala otro obstáculo: que los pacientes o las personas en riesgo mejoren su estilo de vida. "La adherencia a los tratamientos crónicos es un verdadero problema, en particular en las patologías silenciosas, como la hipertensión o las dislipidemias" (colesterol y triglicéridos elevados), afirmó el profesor doctor Fernando Filippini, presidente del Comité Científico del XX Congreso Argentino de Hipertensión Arterial, en Rosario, en abril de 2013.  


Sin síntomas

Estudioso del tema, Filippini explicó que eso ocurre porque como no percibe dolor o molestias, el paciente no se siente enfermo. "Eso lleva al abandono de las indicaciones, no sólo farmacológicas, sino también las destinadas al cambio de estilos de vida nocivos", indicó. Aparecen, entonces, las dietas cortas y mágicas, de lunes a viernes, para adelgazar rápido. "En realidad, con los días, tampoco las hace, porque asume «Sé cuándo tengo presión y debo dejar la sal» o «Ayer me cuidé, por lo que hoy puedo comer lo que deseo»", comentó.

Existe un modelo de cinco etapas que se usa para explicar esta conducta. Es un ciclo que, como dijo Filippini, "lo lleva nuevamente al punto de inicio, perdiendo tiempo y poniendo en riesgo su salud". Claro que esto no les ocurre a todos. Un estudio (Cescas 1), sobre 4000 habitantes de Bariloche, Río Negro, y Marcos Paz, Buenos Aires, revela que el 22,4% de los hipertensos tratados (con o sin fármacos) tiene bien controlada la presión. "El número es bajo si lo comparamos con países como Estados Unidos, donde el porcentaje de pacientes controlados supera el 50%", dijo Rubinstein.

Como pocas veces ocurre, la hipertensión tiene un doble papel. "Es una enfermedad, y, a la vez, el principal factor de riesgo para los eventos cardiovasculares, como el ACV y el infarto. Como la obesidad y la diabetes, el no controlarla predispone a más riesgo", explicó el doctor Roberto Ingaramo, coordinador general de las Guías para el Diagnóstico, Estudio, Tratamiento y Seguimiento de la Hipertensión de la SAHA. Por ejemplo: un paciente hipertenso con sobrepeso que adelgaza 5,1 kg bajará su presión unos 4 mmHg.

Pero esto no es sólo cosa de grandes, como lo mostró un estudio sobre casi toda la población adolescente de la localidad bonaerense de Batán. "Aunque se la considera una enfermedad del adulto, es importante identificar la presión alta en la población pediátrica porque puede originarse en la niñez con la posibilidad de padecer complicaciones, como el ACV, la insuficiencia renal y la enfermedad coronaria, en el largo plazo", comentó el coautor del estudio, doctor Gustavo Blanco, profesor adjunto de semiología de la Universidad Fasta, de Mar del Plata.

Con el Estudio de Factores de Riesgo Cardiovascular en Adolescentes (Erica), el equipo de Blanco encontró que el 15% de los chicos de entre 10 y 17 años tenían valores de presión altos para la edad, con sobrepeso y sedentarismo. A la mayoría no le controlaban la presión en forma rutinaria; casi todos contaron que le agregaban sal a la comida.

"Poder conocer estos datos permite programar políticas de salud para la detección temprana y la prevención con medidas de bajo costo y alto impacto, como la actividad física escolar, la alimentación saludable, la disminución de la sal en los alimentos y el descenso del peso. Su implementación radicará en adultos con menos enfermedades cardiovasculares", sostuvo Blanco.


Fuente: la nación y matildemenendez.com

25 de marzo de 2014

La mejor manera de empezar la escuela

escuelaVacunas al día y otros cuidados de la salud de los chicos.   Al comenzar las clases, es muy importante que las niñas y los niños tengan todas las vacunas completas de acuerdo al Calendario Nacional de Vacunación.  


 ¿Por qué debemos vacunar a nuestros hijos?  

Las niñas y los niños son especialmente susceptibles a las enfermedades. No suelen lavarse las manos con frecuencia, comparten utensilios y objetos personales, y se llevan todo a la boca. Al ingresar a la escuela, entran en contacto con muchos otros chicos y adultos, y por lo tanto están más expuestos a diferentes enfermedades. Frente a estas situaciones, las vacunas son la mejor medida de prevención. Además, al vacunarlos beneficiamos a toda nuestra familia y a la comunidad, ya que contribuimos a disminuir la circulación de dichas enfermedades.    


Vacunas al ingreso escolar  

Los niños y niñas de entre 5 y 6 años tienen que recibir 3 vacunas:
• La Sabin (contra la poliomielitis)
• La Triple Viral (contra el sarampión, la rubéola y la paperas)
• LaTriple Bacteriana (contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa)    


Vacunas de los 11 años  

Chicas y los chicos de 11 años tienen que aplicarse:
• La Triple Bacteriana Acelular (contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa)
• La vacuna contra la Hepatitis B: Iniciar o completar esquema de 3 dosis.
• La Triple Viral (contra el sarampión, rubéola y paperas): Iniciar o completar esquema de 2 dosis.
• Para las niñas solamente, la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano - VPH (para prevenir el cáncer de cuello de útero): son 3 dosis.
• Fiebre amarilla: Para residentes en zonas de riesgo, como único refuerzo a los 10 años de la primera dosis.  

Las 16 vacunas del Calendario Nacional de Vacunación se aplican en forma gratuita en centros de salud y hospitales públicos de todo el país    


 Otros cuidados de la salud de los chicos  

Además de completar las vacunas, es importante cuidar otros aspectos de la salud de nuestros hijos a lo largo de la etapa escolar:
• Control de crecimiento: Es aconsejable visitar al pediatra al menos una vez al año, aun cuando no se manifiesten problemáticas puntuales, para asegurarnos de que se están desarrollando correctamente.
• Salud visual: Un control oftalmológico anual permitirá detectar posibles problemas visuales, que de no ser diagnosticados tempranamente pueden afectar su desempeño es colar y social.
• Salud bucal: Se recomienda llevar a los chicos al dentista al menos una vez al año, y promover en ellos el hábito del lavado de dientes diario para evitar caries y otras enfermedades.
• Salud auditiva: Si el niño o niña presenta dificultades en el lenguaje, no hace lo que se le indica, pregunta "¿qué?" con frecuencia y escucha la televisión a un volumen muy alto, es conveniente consultar al pediatra para que analice si existe algún problema auditivo.
• Alimentación sana y actividad física: Una nutrición variada y en cantidades adecuadas a la edad, con frutas y verduras incluidas, favorece el crecimiento y el rendimiento escolar. Asimismo, los chicos necesitan movimiento y actividades para recrearse y desarrollar su cuerpo de forma saludable.    


Fuente: proyecto y matildemenendez.com

23 de marzo de 2014

Inactividad física: un problema de salud pública mundial

Al menos un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, esto se debe en parte a la insuficiente participación en la actividad física durante el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas. El aumento del uso de los medios de transporte "pasivos" también ha reducido la actividad física.


Causas de la inactividad física

Los niveles de inactividad física son elevados en prácticamente todos los países desarrollados y en desarrollo. En los países desarrollados, más de la mitad de los adultos tienen una actividad insuficiente. En las grandes ciudades de crecimiento rápido del mundo en desarrollo la inactividad es un problema aún mayor. La urbanización ha creado varios factores ambientales que desalientan la actividad física:
• Superpoblación.
• Aumento de la pobreza.
• Aumento de la criminalidad.
• Gran densidad del tráfico.
• Mala calidad del aire.
• Inexistencia de parques, aceras e instalaciones deportivas y recreativas.  


Por todo esto, las enfermedades no transmisibles asociadas a la inactividad física son el mayor problema de salud pública en la mayoría de los países del mundo. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud planteó que se necesitan con urgencia medidas de salud pública eficaces para mejorar la actividad física de todas las poblaciones.  


Poblaciones en riesgo

La evolución mundial de la actividad física es especialmente preocupante en algunas poblaciones de alto riesgo: jóvenes, mujeres y adultos mayores. La Organización Mundial de la Salud destacó que es importante que, a la hora de desarrollar y aplicar la iniciativa "Por tu salud, muévete", los Estados Miembros consideren específicamente las necesidades de estas poblaciones.  


Fuente: OMS y matildemenendez.com

21 de marzo de 2014

Parto en casa multiplica por 4 el riesgo de muerte del recién nacido

partoAumenta siete veces si es el primer embarazo de la madre, y alrededor de diez veces en los embarazos más allá de las 41 semanas.    

Nuestras abuelas daban a luz en casa, nuestras madres ya lo hicieron en el hospital y ahora existen corrientes que reivindican la vuelta al parto en el domicilio para evitar una excesiva medicalización del momento y disfrutar del momento con mayor intimidad.  

Una investigación publicada en British Medical Journal ya advertía de que aunque las complicaciones graves de un parto son menos frecuentes si éste se produce en el domicilio, dar a luz en casa sólo está indicado en mujeres con poco riesgo y que ya hayan tenido más hijos.  

Ahora, un nuevo estudio, que se presentó durante el Congreso Anual de Sociedad de Medicina Materno-Fetal, alerta que los bebés nacidos en el domicilio con ayuda de matronas tienen un riesgo cuatro veces mayor de morir durante el primer mes de vida que aquellos que vinieron al mundo en hospitales, ayudados también por matronas. La investigación concluye que el incremento del riesgo de mortalidad neonatal no está en el profesional que atiende el parto sino en el lugar.  

El número de nacimientos en casa en EE.UU. ha aumentado en la última década. En el mayor estudio realizado sobre este tema, usando como fuente los datos de los Centros de Control de Enfermedades, investigadores del Centro Médico New York-Presbyterian/Weill Cornell encontraron que el riesgo absoluto de mortalidad neonatal era de 3,2 por cada 10.000 nacimientos en hospitales con matrona y de 12,6 por cada 10.000 nacimientos con matrona en casa, una cifra que se eleva a 21,9 por cada 10.000 en el caso de que la parturienta del domicilio sea primeriza. La mortalidad neonatal se define como las muertes de bebés hasta los 28 días de nacer.

"Este riesgo aumentaba siete veces si era el primer embarazo de la madre, y alrededor de diez veces en los embarazos más allá de las 41 semanas", explica el doctor Amos Grunebaum, autor principal del estudio.   De acuerdo a los resultados de la investigación, el doctor Amos Grunebaum y el doctor Frank Chervenak, autores principales, consideran que los ginecólogos tienen la obligación ética de explicar a sus pacientes los riesgos asociados a dar a luz en casa a los futuros padres que expresen interés, e intentar disuadirlos.

Al mismo tiempo, en su opinión, los hospitales deberían crear un entorno confortable, evitando las intervenciones obstétricas innecesarias, dos de las razones por las que los padres suelen preferir el parto en casa.    


Fuente: proyecto y matildemenendez.com

19 de marzo de 2014

Usá menos sal y tendrás presión normal

alimentos saladosEn el país es altísima la ingesta diaria por persona. Urge cambiar este hábito para bajar el riesgo cardiovascular.  

"Disminuir el consumo de sal es una condición innegociable para el tratamiento de la hipertensión arterial (HTA). Y las personas con alto riesgo de padecerla (con tendencia a la 'presión alta'), pueden ser las más beneficiadas porque podrían normalizar los valores sin necesidad de otro tratamiento". Esta drástica conclusión en bien de la salud pública surgió del Primer Simposio Internacional de Hipertensión Arterial, que se realizó en Mendoza, organizado por la Universidad Nacional de Cuyo con auspicio de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA).    


Medida sencilla  

Numerosos estudios científicos expuestos por los participantes demuestran la relación directa entre el consumo de cloruro de sodio y el aumento de la presión arterial, importante factor de riesgo cardiovascular. El doctor Felipe Inserra, presidente de la SAHA, explicó: "algunos pacientes, en especial aquellos que tienen presión más cercana a la normal (lo que se llama 'limítrofe': 130-139 y/o 85-89 mmHg), con el simple hecho de cambiar el estilo de vida pueden bajar la presión arterial e inclusive llegar a valores de normalidad".  

¿De qué modo? Incorporando estrategias sencillas y eficientes, como ingerir comidas saludables -con más frutas, verduras y cereales- reducir el uso de sal al cocinar o en la mesa, evitar los embutidos y realizar regularmente actividad física. Aconsejan empezar con caminatas progresivas hasta llegar a los 30-50 minutos de cuatro a seis veces por semana. Las personas con sobrepeso deben hacer al mismo tiempo un plan para bajar de peso. El médico evaluará a cada paciente para determinar si requiere tratamiento farmacológico.  


Dejar de fumar  

El doctor Inserra remarcó que es importante dejar de fumar y moderar la ingesta de alcohol. Comentó que muchas veces las personas adoptan medidas irrelevantes, como restringir el sodio del agua, y otras ineficientes, como comer un paquete gigante de papas fritas bajas en sal, que en definitiva aportan más sodio y calorías que una porción de papas fritas regular.

"En la Argentina, lamentablemente, se come mucha cantidad sal de mesa: según el Ministerio de Salud de la Nación, los hombres consumen por día en promedio 12 gramos, y las mujeres 11 gramos. La cantidad máxima recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 5 gramos diarios. ¡Comemos más del doble!", advirtió Inserra y el doctor Walter Manucha, presidente del encuentro, explicaron que el sodio que ingresa al organismo a través de la dieta proviene de dos fuentes: cerca de un 30% de la sal que se utiliza durante la cocción de los alimentos más la que el comensal le añade a su plato (sal visible). Y más del 60% proviene del sodio que se usa en los alimentos procesados, que se suma a la sal que naturalmente contienen los alimentos (sal invisible).  

Para bajar el consumo de sal en el país, la estrategia es generar cambios en la producción de alimentos.  


"Menos sal más vida"  

Con la iniciativa "Menos sal más Vida", el Ministerio de Salud de la Nación se comprometió a lograr la reducción de sodio en muchos alimentos procesados. Empezó con los panificados para que el paladar se acostumbre al nuevo sabor y le resulte agradable. Ya se firmó otro acuerdo con 30 empresas para reducir la sal en quesos, embutidos, productos cárnicos, sopas y aderezos. "Este paso es muy importante para la salud", destacó el titular de la SAHA.  

Todo depende de vos. Sos el principal responsable de cuidar tu salud. Con sólo adoptar medidas saludables podés retrasar y hasta impedir la aparición de la hipertensión arterial. "Las personas con antecedentes familiares de HTA tienen más posibilidades de desarrollar la enfermedad en algún momento de su vida. Por lo tanto, deben adoptar conductas de vida saludable (realizar ejercicio físico regular, mantener un peso adecuado mediante comidas sanas y restringir el consumo de sal) para retrasar el comienzo de la enfermedad hipertensiva", aconsejó el doctor Pablo Rodríguez, especialista en el tema y miembro de la SAHA.    


El pilar del tratamiento  

Una dieta sana es uno de los pilares del tratamiento antihipertensivo. Esto se consigue con tres elementos fundamentales: bajar el uso de alcohol, limitar la ingesta de sal y aumentar la de frutas, verduras y cereales. "Diferentes dietas que han resultado efectivas para reducir la presión arterial, como la dieta DASH o la Mediterránea, se basan en los tres puntos mencionados y le agregan algunos elementos particulares. Pero con sólo cumplir los tres puntos puede resultar suficiente", aseguró Rodríguez. En cuanto al diagnóstico de la HTA, dijo que sólo es posible mediante el registro de la presión arterial. En personas sin antecedentes familiares de hipertensión, se debería registrar la presión arterial al menos una vez al año desde los 18 años. "Esta frecuencia debería ser mayor en quienes tienen antecedentes familiares de HTA", refirió el doctor Rodríguez.    


Pacientes con patologías asociadas  

El doctor Felipe Inserra analizó las nuevas Guías Europeas de manejo de la HTA: las novedades se refieren a cómo tratar a las personas con HTA y y con patologías asociadas (diabetes, enfermedad coronaria o renal). "Las guías acordaron tratarlas como al resto de los pacientes con HTA: cuando las cifras alcancen o superen los 140/90 mmHg, tenemos que empezar a tratarlos. Sólo quedan algunas subpoblaciones específicas que quizás justifiquen cifras diferentes con tratamientos más individualizados", reveló el especialista.    

Alimentos con alto contenido de sodio  
- Pan, tapas de tarta, empanadas, harinas leudantes y polvo de hornear
- Quesos y fiambres (jamón crudo y cocido, salame, bondiola, mortadela, panceta)
- Embutidos (salchichas, morcillla, chorizo, longaniza, salamín)
- Encurtidos (aceitunas, cebollines, zanahorias, pepinos)
- Snacks (papas fritas, chizitos, palitos salados, maní salado)
- Aderezos (mayonesas, mostazas, salsa barbacoa, ketchup)
- Caldos en cubo, sopas instantáneas en polvo, polvos para saborizar
- Manteca, margarinas  

Con bajo contenido de sodio  
- Bebidas: Jugos de fruta naturales, aguas (comercializadas en el país o provenientes de red), infusiones (mate, té, café).
- Cereales (trigo, avena cebada, centeno) y legumbres (porotos lentejas, garbanzos, soja, arvejas secas)
- Panificados sin sal, harinas, sémolas, pasta y arroz
- Hortalizas frescas (papas, espárragos, nabo, champiñones, cebollas, endivias, lechugas, tomate, etc.).
- Frutas fresca y congeladas
- Aceite, azúcar, mermeladas y dulces
   

Fuente: la gaceta y matildemenendez.com    

17 de marzo de 2014

Grasas que cuidan al corazón

grasa buenasLas grasas cumplen su función en el organismo, sólo hay que seguir sencillas recomendaciones para que la salud cardiovascular salga beneficiada.    

Las grasas cumplen su función en el organismo, sólo hay que detenerse y seguir unas sencillas recomendaciones para que realicen bien su trabajo y que la salud cardiovascular salga beneficiada:  

1. Conozca los diferentes tipos de grasa que se encuentran en los alimentos que consume: los principales tipos de grasa son las grasas saturadas, las insaturadas y las denominadas grasas trans. En términos generales las más saludables son las grasas insaturadas (mono y poli-insaturadas) y las más perjudiciales las grasas trans. Hay que tener en cuenta que todas las grasas contienen diferentes cantidades de grasas saturadas e insaturadas.

2. Revise el cuadro de nutrición en las etiquetas de los productos procesados: es importante saber que el fabricante puede hacer referencia a las grasas trans como grasas parcialmente hidrogenadas o como aceite vegetal hidrogenado o simplemente como grasas. Es preferible consumir productos en los que se especifique de forma clara los distintos contenidos en grasa o exigir esta información al fabricante a través de los departamentos de atención al cliente.

3. Consuma menos grasas saturadas: estas grasas suelen encontrarse en comidas de origen animal como la carne de vaca y de cerdo y en los productos lácteos. Elegir productos descremados, eliminar la grasa de los productos cárnicos o actitudes como sustituir la manteca por aceite y la panceta por la palta, ayudarán a mantener controlados los niveles de grasas saturadas en la dieta. Las ensaladas pueden aderezarse con frutos secos, aceitunas o paltas en vez de con productos cárnicos o quesos.

4. Dé prioridad en su mesa a los pescados grasos: los pescados azules como los boquerones, las sardinas o el salmón tienen niveles elevados de grasas poli-insaturadas y en concreto de ácidos grasos omega-3, que son especialmente importantes porque el organismo no las puede fabricar. Cocinado al horno o a la plancha, dos veces por semana, garantiza los niveles óptimos para el organismo. Los ácidos grasos omega-3 ayudan en la prevención de enfermedades cardiacas, en la hipertensión y en las enfermedades inflamatorias.  

5. Evite las grasas trans: la fuente principal en la dieta son los aceites hidrogenados o parcialmente hidrogenados que se utilizan en aceites para freír en restaurantes como los de comida rápida, así como en papas fritas, empanadas o galletitas.    


Fuente: proyecto y matildemenendez.com

15 de marzo de 2014

La prevención es clave para combatir el cáncer

cancerLa OMS predice un aumento global del cáncer alimentado por el alcohol, tabaquismo y obesidad. Expertos indicaron una advertencia sobre esta bomba de tiempo y dijeron que la clave es la prevención, junto a la posible inclusión de un impuesto sobre las bebidas azucaradas.  

Una campaña mundial para hacer frente a las causas del cáncer vinculados al estilo de vida, como el abuso de alcohol, el consumo de azúcar y la obesidad, se sido solicitada recientemente por la OMS, ya que predijo que el número de nuevos casos podría elevarse un 70% a casi 25 millones de dólares al año durante los próximos 20 años.  

La mitad de estos casos se pueden prevenir, dijo el brazo de la salud pública de las Naciones Unidas en su Informe Mundial sobre el Cáncer, porque están vinculados al estilo de vida. Es inaceptable pensar que podemos recurrir al tratamiento para resolver el problema del cáncer, dicen los autores.

Incluso los países más ricos tendrán dificultades para hacer frente a los crecientes costos de tratamiento y atención a los pacientes, y los países de ingresos más bajos, donde se espera que los números sean los más altos, están mal equipados para la carga por venir.  

La incidencia del cáncer a nivel mundial ha aumentado de 12,7 millones de nuevos casos en 2008 a 14,1 millones en 2012, cuando se registraron 8,2 millones de muertes. Para 2032, se espera que llegue a casi 25 millones al año - un aumento del 70%.  

La mayor carga estará en países de bajos y medianos ingresos, donde la población es cada vez mayor y viven más tiempo. Ellos se ven afectados por dos tipos de cáncer: primero, los provocados por infecciones, como el cáncer de cuello uterino, que siguen siendo muy frecuentes en los países más pobres que no cuentan con la detección, por no hablar de la vacuna contra el VPH.  

En segundo lugar, hay cada vez más tipos de cáncer asociados a los estilos de vida de los países más ricos "con el aumento de consumo de tabaco, consumo de alcohol y los alimentos altamente procesados ​​y la falta de actividad física", escribe Margaret Chan, directora general de la OMS, en la introducción al informe.

El Dr. Christopher Wild, director de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC, su sigla en inglés) y coautor del informe, dijo que cuando la gente sabe de qué trabaja, le preguntan si descubrió una cura para el cáncer, pero pocos piensan en la prevención de la enfermedad en primer lugar.  
Con este ritmo, uno de cada cinco varones y una de cada seis mujeres en todo el mundo desarrollarán cáncer antes de cumplir 75 años; y uno de cada ocho hombres y una de cada 12 mujeres morirán por su causa.
 
"A pesar de los avances emocionantes, el informe muestra que no podemos tratar a nuestra manera de salir del problema del cáncer. Se necesita desesperadamente un mayor compromiso con la prevención y la detección temprana con el fin de complementar los tratamientos mejorados y abordar el alarmante aumento de la carga del cáncer en todo el mundo."  

Su co -autor, el Dr. Bernard Stewart de la Universidad de Nueva Gales del Sur, habló de "el papel crucial de la prevención en la lucha contra la marea de cáncer" y llamó a la discusión sobre la manera de animar a la gente a cambiar sus estilos de vida, incluyendo un impuesto sobre bebidas azucaradas, que podrían ser un posible freno a los cánceres causados ​​por la obesidad y la falta de ejercicio físico.  

El mundo se ha movido de lo que Stewart llamó un "enfoque ingenuo" sobre consumo de tabaco (que causa cáncer de pulmón y otros tipos de cáncer) que alguna vez estuvo limitado a la entrega de folletos arengando a la gente a dejar de fumar. Como nuevo enfoque, citó el tratado de control mundial del tabaco de la OMS, que incentiva a los gobiernos a aprobar leyes que prohíben fumar en lugares públicos.    


Las tasas de cáncer del Mundo  

El Informe Mundial sobre el Cáncer, un volumen de 800 páginas sobre el estado del conocimiento sobre el cáncer (el primero en cinco años) debe abrir el debate, dijo Stewart.

"En relación con el alcohol, por ejemplo, todos somos conscientes de los efectos de estar intoxicado, pero hay una carga de la enfermedad de la que no se habla porque no se reconoce", dijo.  

El informe muestra que los cánceres atribuibles al alcohol fueron responsables de un total de 337.400 muertes en el mundo en 2010, sobre todo entre los hombres.

La mayoría eran muertes por cáncer de hígado, pero el consumo de alcohol es también un riesgo para los cánceres de boca, esófago, intestinos, estómago, páncreas, mama y otros.  

"El etiquetado, la disponibilidad y el precio del alcohol deben estar todos en la agenda", dijo Stewart.   Y lo mismo con los impuestos a las bebidas endulzadas con azúcar, dijo. El informe dice que los esfuerzos para reducir el porcentaje de las bebidas gaseosas que contienen cantidades importantes de azúcar deben convertirse en una prioridad.  
Aproximadamente la mitad de todos los tipos de cáncer no se produciría si se aplicara adecuadamente el actual conocimiento sobre la prevención.  

Stewart dijo que mientras que la obesidad presentaba mayor riesgo de diabetes que de cáncer, el riesgo de esta última enfermedad tuvo la probabilidad de poner más presión sobre los políticos para actuar debido a la mayor conciencia en nuestras comunidades.  

Alrededor de la mitad de los británicos no reconocen la importancia de la dieta en la protección contra el cáncer, según un sondeo realizado por el Fondo Mundial de Investigación del Cáncer. Comer mucha carne roja -especialmente procesada- aumenta el riesgo de cáncer de intestino.  

Comer frutas y verduras puede proteger contra algunas formas de cáncer, aunque el Informe Mundial sobre el Cáncer dice que "no parece ser tan fuerte protector contra el cáncer como se creía inicialmente". Sin embargo, la IARC dice que es definitivamente de protección contra la diabetes y la enfermedad cardíaca.   La encuesta también encontró que el 59% de la gente no sabía que aumentar de peso aumenta el riesgo de cáncer.  

El cáncer de pulmón es la forma más comúnmente diagnosticada de la enfermedad entre los hombres (16,7 % de los casos) y la principal causa de muerte (23,6 % de las muertes), dice el informe de la IARC. El cáncer de mama es el diagnóstico más común en las mujeres (25,2 %) y causó el 14,7 % de las muertes, lo que es una gota y ahora apenas supera las muertes por cáncer de pulmón en las mujeres (13,8%). Intestino, próstata y cáncer de estómago son los otros diagnósticos más comunes.

Jean King, directora de control del tabaco de la Investigación del Cáncer del Reino Unido, dijo: "Las personas pueden reducir su riesgo de cáncer tomando decisiones de vida saludables, pero es importante recordar que el gobierno y la sociedad también son responsables de crear un entorno que apoye los estilos de vida saludables. Claro que si no actuamos ahora para frenar el número de personas que se enferman de cáncer, vamos a estar en el centro de una crisis global en la atención del cáncer en las próximas dos décadas".      


Fuente: the guardian y matildemenendez.com