31 de octubre de 2013

Osteoporosis: Prevenir y Curar

osteoporosisLas mujeres post-menopáusicas son las más afectadas.    


Se trata de una pérdida progresiva de la masa ósea que no suele presentar síntomas y muchas personas ignoran que una primera fractura incrementa de 2 a 5 veces el riesgo de sufrir nuevas lesiones óseas. Las mujeres post-menopáusicas son las más afectadas.

La osteoporosis es una enfermedad caracterizada por la reducción de la masa ósea que se produce de manera silenciosa, progresiva y, por lo general, sin síntomas. Esto hace que muchos hombres y mujeres lo ignoren y no presten la debida atención a una primera fractura sin causa aparente.

Algo que se suele ignorar sobre esta enfermedad es que si una persona cae desde su propia altura, tiene un traumatismo leve o moderado y como consecuencia se fractura un hueso, debe de inmediato consultar a un médico porque se trata del factor de riesgo más importante para una segunda fractura. De hecho, una primera fractura incrementa de 2 a 5 veces el riesgo de sufrir nuevas lesiones óseas.  

Esta enfermedad aparece con mayor frecuencia en mujeres posmenopáusicas y en personas de tercera edad de ambos sexos. Sin embargo, su desarrollo viene condicionado tanto por factores genéticos propios de cada organismo como por hábitos y conductas vividas desde la niñez.

Se estima que 1 de 4 mujeres posmenopáusicas con osteoporosis que han sufrido una fractura vertebral, sufrirán una nueva fractura (tanto  vertebral o localizada en otra zona) en el plazo de un año. Adicionalmente, el riesgo de presentar una nueva fractura vertebral se incrementa en relación directa con el número de fracturas previas, independientemente de los indicadores de una densitometría ósea. Las mujeres con fracturas vertebrales tienen además menor expectativa de vida y una calidad de vida disminuida ya que este tipo de lesión provoca dolor crónico y limitaciones en actividades cotidianas. De ahí la importancia de acudir a la consulta médica para un diagnóstico precoz y el consecuente tratamiento preventivo.  


Cómo prevenir y curar la osteoporosis  

Para prevenir la osteoporosis se recomienda:  
  • Una dieta saludable, equilibrada y rica en calcio y vitamina D. Por ejemplo: lácteos descremados y sus derivados, pescados, legumbres, frutas secas.
  • Evitar dietas para bajar de peso que impliquen “pasar hambre” ya que generan un desbalance metabólico.
  • Moderar la ingesta de bebidas cola, alcohol, sal, proteínas y fósforo.
  • Realizar actividad física de manera periódica con ejercicios que contribuyan al equilibrio, la fuerza y la postura.
  • Evitar el tabaquismo y, en el caso de los niños, evitar que sean fumadores “pasivos”.

En el caso de ya padecerla, es importante destacar que es posible curarse con excelente respuesta a la movilidad y minimizar el riesgo una nueva fractura brindando una buena calidad de vida futura a la persona afectada. Para ello es necesario realizar un tratamiento adecuado, primero local a cargo a un traumatólogo, y luego con un endocrinólogo quien buceará en las causas de esa primera fractura e indicará los pasos a seguir. Actualmente se dispone de tratamientos efectivos que demostraron reducir el riesgo relativo de fractura entre un 40 y 60%.    


Cómo prevenir nuevas fracturas  

Para prevenir nuevas fracturas se recomienda:  
  • Mantener una alimentación equilibrada y variada con frutas y vegetales frescos y alimentos ricos en calcio.
  • Realizar actividad física que incluya ejercicios que contribuyan al equilibrio, la fuerza y la postura.
  • Tomar medidas para diseñar una casa segura para reducir el riesgo de caídas. Esto se logra evitando el uso de alfombras y cables sueltos, contando con una buena iluminación en todos los ambientes, colocando dispositivos de agarre y antideslizantes en los baños y escaleras.
  • Usar dispositivos como bastones, andadores, protectores de cadera, y técnicas de “movimientos seguros” en actividades cotidianas.
  • Usar un calzado con taco ancho y suela antideslizante que brinde un buen apoyo y que realice controles visuales periódicos para la agudeza visual.
   

Diferentes opciones terapéuticas  

En la mayoría de los casos se indica tratamiento farmacológico. Existe consenso entre la comunidad médica internacional sobre la indicación de antiosteoporóticos en pacientes con una primera fractura cualquiera sea su densitometría ósea. En la actualidad, existe una serie de opciones terapéuticas que, según se demostró, actúan rápidamente (en el término de un año), preservan la densidad ósea y reducen el riesgo de sufrir fracturas.  

Es importante que la elección del tratamiento se ajuste a las necesidades médicas y al estilo de vida de cada paciente.  

También suelen indicarse suplementos de calcio y vitamina D que ayudan a prevenir la osteoporosis y a preservar la densidad ósea y la función muscular.  

Otro aspecto importante del tratamiento es el apoyo psicológico y emocional para aliviar la sensación de aislamiento y la depresión que sufren muchos pacientes con osteoporosis severa.    


Fuente: proyecto salud y matildemenendez.com

25 de octubre de 2013

La obesidad infantil: trampolín hacia la hipertensión

niños obesosVivir una infancia con sobrepeso tiene consecuencias. Los niños obesos tienen un riesgo cuatro veces superior de convertirse en hipertensos en la edad adulta.    


Aunque la investigación sobre estos efectos aún no es muy extensa, los datos que manejan los especialistas son más que preocupantes. En el "Congreso sobre Hipertensión" de este año, celebrado en EEUU, la Asociación Americana del Corazón (AHA) se han presentado unas cifras que no por esperadas dan menos dolores de cabeza.  


Según sus datos, los niños obesos tienen un riesgo cuatro veces superior de convertirse en hipertensos en la edad adulta. En el caso de los pequeños con sobrepeso -el exceso no llega a considerarse obesidad- este riesgo se reduce un poco, aunque las posibilidades de tener problemas con la tensión arterial en la madurez también doblan a las del resto de sus compañeros.  

La doctora Sara E. Watson, endocrinóloga pediátrica del Riley Hospital for Children de Indiana (EEUU), ha sido la encargada de presentar en la reunión estas cifras, obtenidas tras una investigación que comenzó en 1987 y que ha realizado un seguimiento hasta la actualidad a 1.117 chicos que eran pequeños cuando se inició el trabajo.  

En esa muestra el 68% de los niños presentaba un peso normal, un 16% tenía sobrepeso y el 16% restante, obesidad.  

Pasados los años, los investigadores comprobaron que mientras que el 6% de los niños de peso considerado normal habían desarrollado hipertensión en la edad adulta, este porcentaje alcanzaba al 26% de los participantes que habían sido obesos en la infancia.  
Los niños obesos tienen un riesgo cuatro veces superior de convertirse en hipertensos en la edad adulta.
 

Obesidad: ¿amenaza de la salud pública?  

Estos datos, ha señalado la especialista, subrayan la gran amenaza para la salud pública que suponen los kilos de más en la edad pediátrica. La enfermedad cardiovascular puede empezar en la infancia, ha recordado.  

De la misma opinión es Empar Lurbe, que dirige un grupo de investigación sobre las consecuencias de la obesidad infantil en el Centro de Investigación en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).  

Según explica, la hipertensión, que antes era un fenómeno prácticamente desconocido en las consultas de pediatría, cada vez es una realidad más palpable en nuestro país debido a los crecientes problemas de sobrepeso de la población infantil.

La constatación de este cambio llevó, en 2009, a la elaboración de la primera guía europea para el manejo del trastorno, un documento en el que participó la propia Lurbe y que marca los pasos a seguir para un adecuado control de la enfermedad.  

"Se considera que existe hipertensión cuando el niño tiene de forma continuada una presión sistólica y/o diastólica por encima del percentil 95 en relación a su sexo, edad y talla", comenta Lurbe, quien subraya que esta guía recomienda tomar la tensión a los pequeños a partir de los tres años.    


La importancia de tomarles la presión a los niños  

Controlar la presión arterial desde la infancia no sólo es importante para prevenir problemas futuros, recuerda la especialista del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, sino para detener trastornos que ya pueden comenzar a gestarse en las primeras etapas de la vida.

"La hipertensión tiene una serie de repercusiones, tanto a nivel de los vasos sanguíneos, como a nivel del corazón o a nivel del riñón", señala. En cuanto se detecta una hipertensión infantil, las guías europeas recomiendan hacer las pruebas pertinentes para conocer si hay afectación de los órganos (por ejemplo, una prueba de la secreción urinaria de albúmina para conocer el estado del riñón o un ecocardiograma para comprobar si ha aumentado la masa ventricular en el corazón).  

"Si eso pasa, además del tratamiento habitual, basado en la dieta y el ejercicio, también es necesario iniciar un tratamiento farmacológico con el que intentar revertir el problema", aclara Lurbe, quien subraya que es necesario tener siempre en cuenta a la hipertensión en las consultas de pediatría.  



Fuente: proyecto salud y matildemenendez.com

22 de octubre de 2013

Día Mundial contra el Cáncer de Mama: ¿ya fuiste al ginecólogo?

El 19 de octubre se conmemoró internacionalmente la lucha contra el cáncer de mama. Una de cada ocho mujeres es propensa a desarrollar cáncer de mama. Vos, ¿ya te revistaste las mamas este año?  

El cáncer de mama, junto con el de cuello uterino, es la principal causa de muerte en mujeres entre los 35 y 64 años en América Latina, según la información suministrada por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer. ¿Sabías que una de cada ocho mujeres es propensa a desarrollar cáncer de mama? Pero, si se detecta antes de que el tumor alcance un centímetro, tiene posibilidades de ser extirpado y con eso, curarse.

Con una mamografía y estudios ginecológicos, los tumores pueden detectarse de forma temprana. Los datos de las asociaciones argentinas dedicadas a la investigación de esta enfermedad coinciden en que deben realizar un control de las mamas:
  • Las mujeres a partir de los 40 años inclusive, una vez al año
  • Las mujeres con antecedentes familiares directos (madre, hermana o hija) de cáncer de mama, a partir de los 35 años o 10 años antes del familiar más joven con cáncer de mama, una vez al año.
  • Las mujeres por debajo de 40 años con una fuerte historia familiar de cáncer de mama, una mamografía a los 36 años y una mamografía anual a partir de los 40.
La mejor manera de luchar contra el cáncer es ir al ginecólogo para realizar el examen de las mamas y poder detectar de forma precoz cualquier anomalía.

En los países que han logrado disminuir las muertes de mujeres por cáncer de mama (por ejemplo, Estados Unidos), comprobaron que esa disminución se debe a la detección temprana y a los mejores tratamientos. Y, aunque el autoexamen mamario puede sernos útil para encontrar algún posible bulto, lo importante es que un profesional verifique nuestra buena salud.

Durante la consulta médica, el ginecólogo también puede hacerte un Papanicolaou (PAP) y una colposcopia, que sirven para prevenir otros tumores génito-mamarios.  


Signos y síntomas

Según explican los especialistas de la Asociación Argentina de Ginecología Oncológica, “en las etapas iniciales el cáncer de mama no presenta ni signo, ni síntoma alguno. Sin embargo a medida que crece, pueden aparecer signos o síntomas que deben ser inmediatamente consultados con un médico, de ser posible familiarizado con las enfermedades de la mujer”.

Los signos y síntomas posibles son:
  • ­ Un bulto en la mama o axila
  • ­ Sensibilidad aumentada o dolor en el pezón
  • ­ Cambio de tamaño o forma de la mama
  • ­ Pezón invertido hacia adentro de la mama
  • ­ Enrojecimiento, retracción o hinchazón de la piel de la mama
  • ­ Presencia de escamas en la areola o el pezón
  • ­ Secreción por el pezón distinta a la leche
La aparición de estos síntomas no necesariamente indica la existencia de un cáncer de la mama, pero deben ser evaluados por un ginecólogo lo antes posible.

Cuanto antes es el diagnóstico, mejor responde el tumor a los distintos tratamientos disponibles. No tengamos miedo de consultar a nuestro médico: sólo con prevención podemos vencer al cáncer.


Datos extraídos de: American Cancer Society, Asociación Argentina de Ginecología Oncológica y Agencia Internacional de Investigación del Cáncer y matildemenendez.com

20 de octubre de 2013

Las enfermedades prevenibles causan 8 de cada 10 muertes

La ONU difundió datos de Argentina. Los problemas cardiovasculares van primeros. Le siguen el cáncer, trastornos respiratorios y diabetes. Las campañas no alcanzan y la gente no cambia los hábitos. Cáncer, enfermedades cardiovasculares, trastornos respiratorios y diabetes: cuatro enfermedades crónicas por las que mueren 36 millones de personas por año en el mundo. Argentina no está exenta.

Según el Mapa de las Enfermedades No Transmisibles que difundió el jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS) –el organismo para la salud de las Naciones Unidas (ONU)–, el 80% de los fallecimientos en nuestro país se produce por alguna de esas enfermedades: es decir, 8 de cada 10 habitantes mueren por problemas de salud que pueden prevenirse. El mapa de las Enfermedades No Transmisibles (ENT) incluye 193 países.

En Argentina, según el estudio de la OMS, los trastornos cardiovasculares van primeros: son responsables del 33% de las muertes. Los cánceres representan los 20%, seguidos por las enfermedades respiratorias (10%) y la diabetes (3%). Los traumatismos (accidentes) representan el 6% de las víctimas totales y las enfermedades transmisibles, como el VIH, y otras patologías, el 14%. Los organismos sanitarios se refieren a estas patologías como “los cuatro asesinos” y hablan de una epidemia a la que es urgente ponerle freno. Las muertes a causa de estas cuatro enfermedades son prevenibles, pero para eso hay que disminuir los factores de riesgo.

Y los argentinos, en ese sentido, no nos cuidamos. De acuerdo al informe, la prevalencia de los factores de riesgo en la población es alta. Más de la mitad del país, el 64,2%, tiene sobrepeso; el 68% no hace actividad física; el 36,7% de la población tiene presión arterial elevada y el 23% consume a diario tabaco, vinculado con los trastornos respiratorios.

La OMS también señala que si bien hay políticas públicas en tabaco, dieta, actividad física y cáncer, faltan acciones para combatir el consumo de alcohol y las enfermedades cardiovasculares.  


 Campañas ¿efectivas?

“Las campañas de prevención de adicciones a nivel nacional y porteño son insuficientes”, arranca Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández, uno de los especialistas consultados por Clarín. Damin aclara que el consumo de alcohol, tabaco o sustancias prohibidas no provoca estas enfermedades, pero sí las agrava.

Además de ser débiles en el mensaje, el especialista destaca que las campañas que hay, van por la negativa. “No consumas, no tomes. Cada vez que van por lado de la prohibición, el resultado es pobre. Hay que promocionar los hábitos saludables: comer sano, hacer deportes, no automedicarse”, sostiene. En cuanto a afecciones del corazón, Argentina está dentro de la media respecto de los países desarrollados: casi un 40% de las muertes están asociadas a un problema cardiovascular.

La estadística se estancó hace unos 30 años para Roberto Ingaramo, ex vicepresidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial. “La gente vive más, pero se sigue muriendo de lo mismo –resume–. No terminan de adoptar un estilo de vida saludable y tampoco se controlan. Los que hacen actividad física siempre son muy pocos, el cigarrillo se sigue vendiendo como antes y los jóvenes fuman mucho. Están más informados y supuestamente atienden los buenos consejos. Pero aún no hay resultados que reflejen ese cambio”.

“Aunque están encaminadas, las campañas de prevención todavía no son suficientes. La puesta en vigencia de la Ley Antitabaco no restringe el acceso al tabaco pero sí protege al fumador pasivo, y eso es un buen paso. Por otro lado, es destacable que los estados atiendan a las enfermedades crónicas y prevenibles. Se dieron cuenta de que presentan costos humanos y económicos importantes.

Reunirse para conocer la magnitud del problemas es dar respuesta a la población”, señala Javier Osatnik, miembro del Consejo Ejecutivo del Instituto Nacional del Cáncer, organismo estatal creado hace un año. Los cánceres están segundos en el ranking de morbilidad en Argentina, según la OMS.  


Diabetes y cigarrillo

La diabetes queda en el último puesto, pero no por eso es menos importante. Silvio Schraier, médico especialista en Nutrición, docente de la UBA y miembro de la Sociedad Argentina de Diabetes, habla de “diabesidad”. Se refiere así a la enfermedad (diabetes), asociada con el factor de riesgo (obesidad). El parentesco, asegura, es directo y por eso requiere de la misma atención que las enfermedades que van primeras en la lista. “Para disminuir las cifras de diabetes e hipertensión, hay que generar distintas medidas para estimular a la no gordura, al no sedentarismo, al mayor consumo de frutas y verduras. Es un esfuerzo multisectorial que no puede llevar menos de una década”, aporta el especialista.

La Ley Antitabaco, las campañas destinadas a reducir el consumo de grasas trans y sal y a alentar la ingesta de frutas y verduras, la incorporación al calendario obligatorio de la vacuna contra el VPH y la reglamentación de la Ley Celíaca servirán como ejemplo de la experiencia argentina. “Hay mucho por hacer –reconoce Kosacoff desde Nueva York–, el esfuerzo debe estar puesto en concientizar a la gente, con fuertes campañas de promoción de la vida saludable”.

Eso, sumado a la inversión de recursos, al acceso a los medicamentos una vez que la persona se enferma y al control médico periódico, además del trabajo intersectorial que obliga al sector privado, industrial, ONG y la sociedad científica a sumarse al sector público, es la propuesta argentina para el mundo.


matildemenendez.com

18 de octubre de 2013

El 40% de los cánceres podría prevenirse

Así lo indica un estudio de investigadores ingleses que afirman que un cambio en la calidad de vida ayudaría a mejorar los índices.  

Un estudio realizado por investigadores ingleses afirmó que más del 40 por ciento de los casos de cáncer, puede prevenirse con un cambio de estilo de vida.  

La investigación que publicó el British Journal of Cancer y reproduce el diario español El Mundo, destacó que el evitar el tabaquismo, controlar la obesidad y cumplir una dieta sana son factores que deben tenerse en cuenta para evitar el cáncer.  

El estudio auspiciado por el centro de Investigación del Cáncer del Reino Unido que analizó la evolución de los diagnósticos de cáncer en Inglaterra, precisó que el 42,7 por ciento de los diagnósticos se podrían prevenir con cambios en el estilo de vida.  

Max Parkin, investigador de la Universidad de Londres, sostuvo que "mucha gente cree que el cáncer se debe a factores genéticos o del destino y que es cuestión de suerte el contraerlo o no".  

Pero destacó que "mirando la evidencia, parece claro que al menos el 40 por ciento de los cánceres son causados por factores que tenemos el poder de cambiar".  


¿Cómo prevenir?

Los datos señalaron que el dejar de fumar, hacer ejercicio, beber menos o comer más vegetales y frutas servirían para reducir cerca de 134.185 los diagnósticos de cáncer en un año en Inglaterra.   El estudio atribuyó al tabaquismo el 19,4 por ciento de los casos de cáncer diagnosticados en 2010 en Gran Bretaña y el segundo factor como causante de tumores a la obesidad.  

En tanto, la insuficiencia en el consumo de frutas y verduras en la dieta es responsable del 4,7 por ciento de casos de cáncer, el exceso de carne de 2,5 y la falta de fibra del 1,5.  

El estudio demostró una disparidad entre hombres y mujeres, debido a que el estilo de vida es el causante de casi la mitad de casos de cáncer masculinos (45%), mientras que la proporción baja al 40 por ciento en las mujeres.  


Fuente: lanacion[dot]com[dot]ar y matildemenendez.com

16 de octubre de 2013

1 de cada 8 mujeres puede sufrir cáncer de mama

prevencion Así lo indica un trabajo de la Sociedad Argentina de Mastología; recomiendan realizar controles periódicos.  


Un estudio de la Sociedad Argentina de Mastología destacó que el cáncer de mama es uno de los canceres más frecuentes en la mujer. Se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá la enfermedad en algún momento de su vida y, si bien se puede presentar a cualquier edad, es más frecuente en mujeres de 50 años o más.  

De acuerdo con la investigación, en la Argentina se estima que se producirán 18.000 nuevos casos por año, lo cual representa el 17,8% del total de incidencia de cáncer en nuestro país. Las posibilidades de cura siempre guardan relación con el momento del diagnóstico. En los estadios iniciales, pacientes con carcinoma In situ (pre-invasor), el índice de sobre vida libre de enfermedad es del 97%, pero el diagnóstico precoz aumenta las posibilidades de curación y asegura mejores resultados estéticos.  

De todos modos, la SAM indica que "hay aspectos de la vida de los pacientes que son muy personales y complejos y sus posibilidades de acceso a la información varían en cada caso. Por dar un ejemplo numérico, ante una patología mamaria el 16 % de las mujeres mayores de 40 años va al mastólogo, la mayoría consultaría al ginecólogo (59%) o al clínico (25%)".  

"Esto sucede porque todavía mucha gente desconoce que el profesional mastólogo es el especialista indicado para el tratamiento de las afecciones mamarias", indica.  

El trabajo fue realizado por la Sociedad Argentina de Mastología, una entidad científica que vincula a profesionales médicos de todo el país para difundir y profundizar el estudio de las patologías mamarias y, fundamentalmente su prevención, para llegar a un mejor conocimiento de las lesiones a fin de lograr acciones más eficientes.    


Prevención y detección temprana  

En el trabajo de la SAM se destaca que es fundamental la tarea del médico en conjunto con el paciente "educando para la vida" y generando conciencia de la importancia de la prevención y detección temprana de la enfermedad.  

Por lo general, el hospital público muestra la cara más dura de la realidad los pacientes suelen realizar consultas con poca frecuencia y los diagnósticos son más tardíos, motivo por el cual las posibilidades de éxito del tratamiento pueden disminuir.  

"Es muy importante que la mujer aprenda a conocer sus mamas. Esto es, estar atenta a la aparición de nódulos, derrames de sangre por pezón, retracción de la piel o cualquier otro signo fuera de lo común. Pero no es el autoexamen el diagnóstico precoz por excelencia. Lo ideal es realizar una consulta una vez al año con el mastólogo", advirtieron.  
Desde la Sociedad Argentina de Mastología , también, se recomendó una mamografía de base entre los 35 y los 37 años de edad en pacientes con exámenes clínicos normales sin antecedentes familiares de cáncer de mama. A partir de los 40, una mamografía por año. En pacientes con antecedentes fuertes (familiar directo, madre, hermana) se recomienda realizar la mamografía 10 años antes de la edad de detección del cáncer del familiar más cercano. Por lo general, es a los 30 años.
 
Según se indicó, el cáncer de mama tratado a tiempo, tiene altos índices de sobrevida libre de enfermedad y es muy importante destacar, para la tranquilidad de todas las personas, que gracias a los avances científicos se ha logrado diversificar las estrategias para cada tratamiento. Cada paciente tiene su particularidad, cada caso es distinto y hoy la medicina puede adecuarse perfectamente a sus necesidades.  


Fuente: lanacion y matildemenendez.com

14 de octubre de 2013

Las fumadoras tienen más riesgo cardiovascular que los hombres

Las mujeres que fuman tienen un riesgo un 25% superior que los hombres con los mismos hábitos de tener dolencias coronarias. Es la conclusión de un metanálisis (estudio hecho sobre otros trabajos) que ha publicado TheLancet.  

En la investigación se han manejado datos de 26 diferentes artículos científicos en los que estaban involucrados casi cuatro millones de personas. Los trabajos van desde 1966 hasta 2010, en algunos casos con un seguimiento de los pacientes de 40 años, lo que le da una gran relevancia.  

La diferencia en el riesgo aumenta un 2% por año que pasa, lo que apunta a una base fisiológica ligada al sexo, indican los investigadores. "Por ejemplo, las mujeres pueden extraer una mayor cantidad de carcinógenos y otro agentes tóxicos del mismo número de cigarrillos que los hombres. Este hecho podría explicar por qué las mujeres que fuman tienen el doble de riesgo de sufrir un cáncer de pulmón que los varones", indican los investigadores.  


El daño del tabaco en el corazón es más rápido que en los pulmones  

Con el foco puesto siempre en el cáncer de pulmón, el daño cardiovascular es uno de los peligros del tabaco a los que se les presta menos caso. Pero, sin embargo, es importante como causante de infartos y otras dolencias. De hecho, en los países donde primero se empezó a limitar el uso del tabaco lo primero que se vio es que los enfermos del corazón disminuían. Ello se debe a que el daño es más rápido (no hacen falta años como para que aparezca un cáncer).  

En cambio, tiene la ventaja de que cuando se deja de fumar, el daño cardiaco desaparece también más rápidamente. Si una persona que fumaba todavía tiene riesgo de padecer un cáncer asociado a los 20 años, en el caso de las enfermedades cardiovasculares el peligro vuelve a niveles normales en unos cinco.



Fuente: elpais[dot]com y matildemenendez.com

12 de octubre de 2013

Las alergias ya afectan a 8 millones de argentinos

La prevalencia de la rinitis creció un 40% en una década. En primavera aumentan las consultas, pero según los especialistas el problema dejó de ser estacional por la polución, la alimentación y el estrés.  

Pica y se congestiona la nariz. Arde el paladar. Se irrita el fondo de la boca. Y ahí va, ahí sale una seguidilla de estornudos. Como si eso no bastara para querer meter la cabeza en un freezer, también lloran y pican los ojos, más cerca de la conjuntivitis que de la cebolla. Y los oídos arden, o se tapan, o las dos sensaciones juntas. Y como de noche no se duerme, de día domina el sueño. Una pesadilla. Eso es la rinitis alérgica, que florece con la primavera.

Una de las razones por la que muchos debatirían fervientemente sobre si esta estación es realmente sinónimo de alegría. ¿O no habrá una confusión en el orden de las letras y todos estos siglos no habremos querido decir alergia? Cada año, la alergia afecta a cada vez más gente: de acuerdo con lo que calculan médicos y asociaciones, dos de cada 10 argentinos padecen la versión alérgica del resfrío.  

Según un estudio de la Asociación Argentina de Alergia, el 20% de la población adulta padece la enfermedad, cuya prevalencia creció considerablemente en la última década y sigue un nivel de incremento que se da en todo el globo, al punto de que los médicos empiezan a verla como la epidemia de este siglo. “Las estimaciones y los estudios hablan de un crecimiento importante”, reconoce Juan Carlos Ivancevich, miembro directivo de la Organización Mundial de Alergias (OMA) y profesor universitario. En diez años, la prevalencia aumentó un 40%, ya que en 2001 afectaba al 14% de la población. Es decir que unos 8 millones de argentinos la padecen. La proporción es acorde a lo que ocurre en el resto del planeta.  

De acuerdo con la OMA, la rinitis alérgica afecta del 10% al 30% de los adultos y al 40% de los chicos: unos 400 millones de seres humanos. Y los pronósticos no son alentadores: según el responsable de la Unidad de Alergia del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, Pedro Guardia, “en no más de 20 a 30 años”, las enfermedades alérgicas “alcanzarán al 50% de la población”.  



Problema ¿estacional?

Con el aumento de la prevalencia más la situación particular de estos meses “polinizados”, el problema se agudiza y también crecen las consultas. El Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias (CIDEA) informa que las visitas a los médicos por síntomas de alergia en esta época aumentan el 30%.   “Pero tanto es así que las consultas ya no son sólo estacionales sino que se dan todo el año. El incremento es típico de la estación, pero hay más consultas que en otras primaveras porque hay más enfermos”, explica Tomás Herrero, jefe de Alergias e Inmunología del Hospital Fernández, que además agrega que este año ha sido particular en cuanto a consultas por la “invasión” de cenizas volcánicas en al menos medio país. “Hay un florido desarrollo. Ya no podemos hablar de la típica alergia de primavera, con estornudos y picazón; ahora hay alergias anuales con mucho bloqueo de nariz y mucha congestión”, explica Herrero.

La rinitis alérgica es un mecanismo inflamatorio por el cual el organismo del afectado produce una respuesta exagerada ante ciertos estímulos que para otras personas son normales. En estos casos, el punto sensible es la nariz.   Muchos de los que la padecen no saben lo que tienen y tal vez piensan que es un resfrío común. “Un gran porcentaje de individuos alérgicos no hace ningún tipo de tratamiento. Es más, muchos desconocen que el origen de una buena cantidad de sus síntomas es de naturaleza alérgica. Teniendo en cuenta lo dicho es probable que la cifra sea mayor al 20%”, entiende Samuel Azar, médico especialista en alergias.  



¿Por qué crece la cantidad de alérgicos? 

Para los expertos tiene que ver con factores combinados: la polución ambiental (el cambio climático mantiene más tiempo el polen en el aire y se combina con otros gases), la mala alimentación (la falta de omega 3 y 6, de fibras y semillas y el exceso de grasas saturadas hace que el sistema inmunológico esté bajo), el estrés de la vida urbana y la “hipótesis higiénica”: “Un switch del organismo que pasa a producir anticuerpos contra alérgenos en lugar de producir anticuerpos contra infecciones”, explica Azar. Tomás Herrero es contundente: “Las enfermedades alérgicas se están volviendo la epidemia del siglo XXI”.     


Fuente: clarín[dot]com y matildemenendez.com

10 de octubre de 2013

Se acercan la primavera… y las alergias

La rinitis alérgica, que afecta al 15% de los argentinos mayores de 18 años, puede ser desencadenada por el polen.  

Todos los años, al acercarse la primavera, quienes padecen rinitis alérgica comienzan a prepararse para afrontar los picos sintomáticos típicos de la época de polinización. Pero no todos los casos de rinitis están relacionados con el polen de árboles, gramíneas y malezas, como a menudo se supone.

Si bien es cierto que este alérgeno -sustancia que produce alergia- suele provocar la exacerbación del trastorno en un gran número de personas, otros alérgenos como los ácaros, las esporas de moho y ciertas sustancias presentes en las descamaciones de la piel de algunos animales, como los gatos domésticos, se encuentran presentes durante todo el año.

También hay que considerar los contaminantes presentes en el ambiente, como partículas de la combustión del diesel, que pueden exacerbar los síntomas de una rinitis alérgica por irritación de la mucosa nasal y no por alergia a esos contaminantes.

Por definición, rinitis significa inflamación de la mucosa nasal. Pero esta inflamación, como indica la doctora. Débora Seigelshifer, médica especialista en alergia y secretaria general de la Asociación argentina de alergia e inmunología clínica (AAAeIC), puede producirse por distintos agentes, como una infección bacteriana o viral (como la que ocasiona un resfrío), o por aeroalergenos, como pólenes, ácaros y pelo de animales, caso en el que sí estaríamos hablando de rinitis alérgica.  


Síntomas 

Sus síntomas -goteo nasal, picazón de nariz, ojos y paladar, obstrucción nasal, estornudos en serie y lagrimeo- suelen ser confundidos con los de un simple resfrío, pero la diferencia estriba en que en el caso de la rinitis la sintomatología se repite, por lo que el paciente pasa largos períodos de tiempo "resfriado". En esta semejanza en la sintomatología reside, sin embargo, una de las causas por las cuales la rinitis alérgica suele ser subdiagnosticada, circunstancia que redunda en que una gran cantidad de personas convivan con ella durante años sin recibir el tratamiento adecuado.

Una encuesta realizada por la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica en 2009 indica que el 15% de los argentinos mayores de 18 años padece rinitis alérgica. Otro estudio señala que el 41 % de los niños entre los 13 y 14 años de edad habrían padecido esta enfermedad en algún momento de su desarrollo. Según la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, el primer paso para el tratamiento de la enfermedad es la prevención.

Evitar o disminuir los diversos factores que desencadenan la sintomatología, como la presencia de alérgenos en el ambiente, los cambios de temperatura y la inhalación de sustancias irritantes, es fundamental. Luego le sigue el tratamiento farmacológico.

Existen en la actualidad medicamentos muy efectivos, preventivos y sintomáticos, como los corticosteroides intranasales, los antihistamínicos y descongestivos.  


Tratamiento

Por último, existe la posibilidad de acudir a la inmunoterapia. Dicho tratamiento consiste en la administración periódica, en dosis crecientes y por distintas vías, de los aeroalergenos a los cuales el paciente es alérgico para que desarrolle tolerancia a los mismos. Comúnmente conocida como tratamiento de vacunas, el tratamiento por inmunoterapia se indica en aquellos pacientes con alergia demostrada a neumoalergenos que reúnan una serie de condiciones particulares, apuntando no sólo a lograr un grado de tolerancia a los alérgenos culpables de la rinitis sino también a evitar la evolución posible hacia el asma.

Pues si bien la rinitis alérgica es percibida a menudo como una patología trivial, los especialistas señalan que cerca del 40% de las personas que la padecen sin recibir tratamiento acaban desarrollando asma más tarde o más temprano en el transcurso de sus vidas. "Las últimas publicaciones demuestran la efectividad de la inmunoterapia para disminuir la intensidad y frecuencia de los síntomas riníticos, como asi también la disminución de la progresión de la rinitis al asma.

Se ha demostrado también que con dicho tratamiento la mejoría continúa incluso hasta varios años después de suspendido el mismo", agrega Seigelshifer. En todos los casos, ante la presencia de síntomas, es necesario consultar al médico alergólogo para obtener un tratamiento adecuado con la mayor celeridad posible.  


Fuente: lanacion y matildemenendez.com

8 de octubre de 2013

5 ideas para dormir bien

Un estudio reciente indica que 1 de cada 4 jóvenes tiene dificultades para dormir. La falta de sueño puede afectarlo todo: desde nuestras emociones a la capacidad de concentración en diferentes tareas. Puede afectar el rendimiento deportivo, aumentar las posibilidades de enfermarse y, en algunas personas, puede relacionarse con el aumento de peso.  

¿De qué manera podemos dormir la cantidad de horas que necesitamos? A continuación, te damos algunas ideas:  
  1. Permanecer activo durante el día. Probablemente has notado cómo corren los niños pequeños... y la profundidad de su sueño. Seguí el ejemplo de los más chicos y hacé ejercicio físico entre 30 a 60 minutos por día. La actividad física puede disminuir el estrés y ayudar a sentirse más relajado. Pero no hagas ejercicio muy cerca de la hora de ir a dormir porque puede despabilarte sin llegar a disminuir tus revoluciones.
 
  1. No consumir drogas ni alcohol. Muchas personas creen que el alcohol y las drogas los relajan y producen somnolencia, pero no es así. El alcohol y las drogas perturban el sueño y aumentan las probabilidades de despertarse a mitad de la noche.
 
  1. Darle las buenas noches a los aparatos electrónicos. Los expertos recomiendan usar el dormitorio sólo para dormir. Si no podés convertir tu dormitorio en una zona libre de tecnología, por lo menos apagá todo una hora o más tiempo antes de apagar las luces. Nada te dice “Despertate, ¡está sucediendo algo!” más explícitamente que el zumbido de un mensaje de texto o el sonido de aviso de un mensaje instantáneo.
 
  1. Tené una rutina para dormir. Ir a la cama a la misma hora todos los días contribuye a que el cuerpo espere el sueño. Establecer una rutina fija para dormir puede aumentar este efecto relajante. Así que relajate todas las noches leyendo, escuchando música, pasando tiempo con una mascota, escribiendo en un diario, jugando sudoku o haciendo cualquier otra cosa que te relaje.
 
  1. Esperá una buena noche de sueño. El estrés puede producir insomnio: cuanto más desesperás por no poder dormir, más riesgo corrés de quedarte despierto mirando el techo. En lugar de preocuparte porque no podrás dormir, recordá que podés hacerlo. Decite “Esta noche dormiré bien” varias veces durante el día. También puede ser útil practicar ejercicios de respiración o posiciones suaves de yoga antes de ir a la cama.
 
Todos tenemos una noche en vela cada tanto. Pero si tenés dificultades para dormir y creés que están afectando tu humor o rendimiento, consultá a tu médico.


    Fuente: kidshealth y matildemenendez.com

6 de octubre de 2013

Hipertensión: una enfermedad silenciosa que afecta al 30% de la población

hipertensoSe estima que el 30% de la población padece alta presión arterial. De ese total, la mitad desconoce que es hipertenso, y sólo el 50% de los pacientes diagnosticados lleva a cabo tratamientos con presión controlada.


Una enfermedad preocupante  

La situación es preocupante, porque afecta a muchas personas que no hacen nada por revertir el cuadro. La hipertensión es una enfermedad que muestra una alta prevalencia, y con escaso tratamiento óptimo. Debemos recordar que el hipertenso es un enfermo crónico, que no se cura pero puede ser controlado. Esto quiere decir que la enfermedad se lleva a cuestas toda la vida, pero respetando pautas saludables, se pueden lograr valores normales y el riesgo de vida es mínimo. La presión alta no tiene síntomas, sólo consecuencias, entre ellas: muerte súbita, el infarto agudo de miocardio, la hemiplejía o los accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal (que deviene en diálisis) y, en algunos casos, la amputación de las piernas por mala circulación, como los desencadenantes más frecuentes de este tipo de enfermedad.    


Diagnóstico y prevención  

La hipertensión arterial es una enfermedad que produce daños estructurales y funcionales cardiovasculares, renales, cerebrales, y de otros órganos, conduciendo con frecuencia a la disminución de la calidad y expectativa de vida. La enfermedad puede tener una base genética, ante la cual la persona tiene mayores posibilidades de padecer la enfermedad; o bien, un aspecto ambiental.
La hipertensión se puede heredar, pero si se combina con hábitos como el sedentarismo, que conduce a la obesidad, el consumo elevado de sal, tabaco, alcohol y estrés, las posibilidades se multiplican.

En consecuencia, el tratamiento esencial de todos los pacientes con hipertensión arterial incluye cambios imprescindibles en el estilo de vida. En muchos casos, esas medidas permiten reducir la dosis o el número de fármacos que previamente se requerían para controlar la presión arterial. Lo primero que se hace en casi todos los casos es reducir el consumo de grasas e incorporar o incrementar el consumo de frutas y verduras, promover la actividad física y evitar el sedentarismo.    


Mitos  

Síntomas como el dolor de cabeza o el sangrado de la nariz son síntomas mal asociados a la hipertensión. Hay gente que cree que tiene presión normal sólo porque no le duele la cabeza, y no es así: los síntomas de la presión alta son mínimos y las consecuencias, graves. Si bien, la enfermedad afecta más a los hombres que a las mujeres, estas últimas van equiparando los porcentajes, en virtud de los cambios y la incorporación al ámbito laboral, más el elevado consumo de alcohol y tabaco. De igual modo, en las mujeres es habitual que los casos se presenten después de la menopausia.
Los controles periódicos son la mejor forma de detectar la presión alta, debe ser el primer paso para darse cuenta si uno es hipertenso, y si hay antecedentes familiares deben estar atentos.
 

Sedentarismo y obesidad en las argentinas  

Una encuesta del Ministerio de Salud reveló que entre 2005 y 2009 casi dos millones de mujeres realizaron menos actividad física y más de 500 mil sufrieron problemas de obesidad. En esos cuatro años, el sedentarismo entre las argentinas se incrementó del 47% al 58,5% y la obesidad aumentó del 13,9% al 17,1%, precisó la cartera sanitaria. El ministro de Salud, Juan Manzur, advirtió que “el sedentarismo genera enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y las cardiovasculares, las que a su vez impactan en el desarrollo de cánceres como el de mama o el de colon, y en enfermedades psíquicas como la depresión”. Las cifras surgen de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en todo el país, en la que se entrevistaron a 19.704 mujeres mayores de 18 años y a 15.028 varones, entre quienes también aumentaron las tasas de obesidad y sedentarismo, pero en menor proporción. Expertos vincularon esas tasas a los cambios que se han acelerado mundialmente en las últimas décadas, como las nuevas tecnologías, el crecimiento del parque automotor y la incorporación de las mujeres al mercado laboral.    


Al margen  

Para salir del sedentarismo recomiendan caminar, como mínimo, 30 minutos -seguidos o fraccionados- a lo largo del día y realizar pausas activas en el trabajo durante el descanso, como caminar, hacer ejercicios localizados o de flexibilidad. También aconsejan bajarse del transporte unas cuadras antes, usar las escaleras en ves del ascensor cada vez que se pueda y realizar tareas domésticas como barrer, llevar a pasear el perro, lavar el auto o cortar el césped. Incorporar en la vida cotidiana el movimiento es la clave, por lo que sugieren sumar actividades recreativas como gimnasios y clases de baile.    


Niños hipertensos  

La Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial estima que ocho de cada cien niños de la Argentina podrían ser hipertensos. Algunas de las causas principales serían el sobrepeso y la obesidad.
Los pediatras comienzan a detectar casos en sus consultorios, y la causa principal es la obesidad infantil, que está creciendo drásticamente; al mismo tiempo los médicos están tomado conciencia y trabajan para la detección temprana.

En tanto, a la mitad de los niños y adolescentes argentinos entre siete y 18 años nunca se les tomó la presión. Ante esto, especialistas subrayan que manteniendo controlada la presión y con un cambio de hábitos podrían prevenir la hipertensión en edad adulta; porque lo más probable es que los adultos que hoy son hipertensos hayan comenzado a serlo en su infancia, y que en su momento nadie les haya tomado la presión arterial.


Fuente: eldiario[com y matildemenendez.com

4 de octubre de 2013

El uso excesivo de las nuevas tecnologías afecta la salud

ojos secosLos problemas asociados al uso de computadoras, notebooks, tablets y teléfonos celulares también se ven y tratan en los servicios de hospitales públicos, donde aumentaron las consultas en las áreas de oftalmología, traumatología y salud mental.

Las afecciones derivadas de la "`vida on line` aparecen cada vez con más frecuencia", principalmente "en la franja que va desde los 12 a los 40 años", señaló el ministro de Salud, Alejandro Collia.

"Lo que debemos saber, y lo que tratamos con los pacientes, es que es posible modificar las conductas tecnológicas que afectan nuestra salud", indicó el funcionario.

Recomiendan quitar la vista de la pantalla cada 20 minutos y enfocar en otro sitio. Eso requiere diferenciar los problemas que aparecen a nivel corporal por el uso excesivo de aparatos electrónicos, de los que se relacionan y tienen síntomas similares a una adicción y forman parte de trastornos de salud mental.

Uno de los mayores inconvenientes físicos por estar varias horas seguidas frente a una pantalla es el cansancio visual y la falta de lubricación en los ojos, pues la frecuencia del parpadeo disminuye entre un 30 y un 40%, explicó la jefa de Oftalmología del hospital provincial Rossi de La Plata, Leticia Huarte.

"Eso hace que al finalizar la jornada laboral los ojos estén rojos y cansados", dijo y precisó que para contrarrestar este problema lo ideal es aplicarse lágrimas artificiales cada tres horas.

Huarte también recomendó "quitar la vista de la pantalla cada 20 minutos y enfocar en otro sitio", ya que "el problema con las pantallas es que son una fuente lumínica muy fuerte que se dirige en forma directa a los ojos".

Ojos secos y rojos por exposición a las pantallas, problemas musculares en espalda y manos y adicción a estar conectados son algunas consecuencias del uso excesivo de las nuevas tecnologías, advirtió el Ministerio de Salud bonaerense.


Dolores y molestias

En la Unidad de Patología Espinal del hospital San Martín de La Plata, la incidencia de cervicalgia (dolor de cuello) y lumbalgia (dolor de espalda baja), producidas sobre todo por malas posturas en ámbitos laborales, también aumentó en el último tiempo.

El responsable de esa unidad, Pedro Bazán, vinculó esas afecciones "con la mala postura al sentarse y la posición frente al free online slots monitor, las notebooks o la forma de usar los teléfonos mientras se camina o se está en la cama, en que se sostiene el cuello flexionado para mirar la pantalla".

"Lo bueno es que estos dolores no dejan secuelas si son tratados, ya que se solucionan corrigiendo la postura y realizando actividad física", dijo el experto y recomendó a quienes trabajan frente a una computadora "pararse al menos una vez por hora, cambiar la postura y caminar".

La Unidad de Cirugías de Mano y Miembro Superior de ese hospital, que realiza 20 cirugías al mes y atiende 800 consultas mensuales, también registra una incidencia mayor de enfermedades relacionadas con las nuevas tecnologías.

Su titular, Ignacio Guillen, indicó que "las enfermedades en el miembro superior se dan un 34% más en quienes usan tecnología". Se trata, sobre todo, de microtraumatismos generados por una acción sostenida durante muchas horas como teclear, usar el mouse o digitar la pantalla del teléfono en forma repetida y constante.

Los síntomas de un problema en las manos son el adormecimiento y la pérdida de fuerza en los dedos. "Se puede llegar al síndrome del túnel carpiano, donde la solución es una cirugía", explicó Guillen y resaltó que para evitar estos dolores no hay que mantener la misma posición durante más de una hora.

En cuanto a los problemas de salud mental relacionados con el uso en exceso de nuevas tecnologías, los casos más comunes se dan a través de la llamada "tecnoadicción".

El director provincial de Salud Mental, Aníbal Areco, advirtió que "es importante prestar atención a los síntomas de adicción a la tecnología, sobre todo en niños a partir de los 10 años".

"Cambios en el humor, aislamiento social y familiar, cambios en el ritmo de sueño y vigilia, pérdida de apetito, horarios desordenados y falta de higiene personal son síntomas a los que un adulto debe prestar atención y consultar con un profesional", indicó Areco.


Fuente: Telam y matildemenendez.com

2 de octubre de 2013

Lavarse las manos previene enfermedades

¡Lavate las manos! ¿Cuántas veces has oído estas palabras en boca de tus padres? Tal vez tengas la sensación de que solo te lo dicen para molestarte, pero, de hecho, lo mejor que podés hacer para no enfermarte es lavarte bien las manos.  

Según el Centro de Control de Enfermedades y Prevención (CDC) de EEUU, si no te lavás las manos frecuentemente, tendrás muchas probabilidades de infectarte con gérmenes de tu entorno al tocarte los ojos, la boca o la nariz después de tocar una superficie u objeto infectado. De hecho, una de las principales vías de contagio de los catarros es tocarse la nariz o los ojos después de que el virus que provoca el catarro entre en contacto con las manos.  

Si la gente no se lava las manos a menudo (sobre todo cuando está enferma), irá esparciendo gérmenes, bien directamente sobre otras personas o sobre las superficies que toquen. Y, antes de que nos demos cuenta, ¡todo el mundo estará contagiado!  


La primera línea de defensa contra los gérmenes

Pensá en todas las cosas que has tocado hoy —desde el teléfono hasta el baño de tu casa. Tal vez te hayas sonado la nariz y hayas jugado con tu perro. Independientemente de lo que hayas hecho, seguro que has entrado en contacto con gérmenes. De modo que es muy fácil que los gérmenes que tienes en la mano acaben dentro de tu boca (tal vez cuando devores a toda prisa un sándwich con tus compañeros de equipo tras el partido de fútbol).

Lavándote frecuentemente las manos de forma correcta te quitarás de encima cualquier germen —como las bacterias y los virus— independientemente de que proceda de otra persona, de aguas, superficies o alimentos contaminados, de animales o de residuos de origen animal.  



Lavarse las manos es la mejor defensa

¿Sabías que se estima que solo una de cada cinco personas se lava las manos después de ir al baño? En 2005 la Sociedad Americana de Microbiología hizo un estudio sobre el hábito de lavarse las manos. Formularon preguntas a la gente sobre este hábito y la observaron en baños públicos. Los resultados fueron sorprendentes. Por ejemplo:  
  • La gente no siempre se lava las manos después de usar el baño —el 91% de los adultos dijo que se las lavaba después de usar un baño público, pero solo lo hizo el 83%.
 
  • La gente se lava menos las manos cuando está en casa —el 83% de los encuestados dijo que se las lavaba después de usar el baño en su casa. Pero los gérmenes son gérmenes, y los baños, baños, estén en casa o fuera de casa.
 
  • Solamente el 32% de las personas encuestadas dijo que se lavaba las manos después de toser o estornudar. O sea que está bien taparse la boca con la mano al toser para proteger a la gente que nos rodea. Pero, si luego le pasás una pizza a un amigo tuyo sin haberte lavado las manos, de nada sirvió haberte preocupado de taparte la boca en primer lugar.
 
  • Solamente el 21% de los encuestados se lavaba las manos después de manipular dinero.
 
  • Solamente el 42% de los encuestados dijo que se lavaba las manos después de acariciar a un perro o un gato. Ya has visto como tu perro se revuelca en misteriosos hedores cuando lo paseás por el parque y cómo tu gato se restriega cariñosamente contra tu pierna después de usar el cajón de los excrementos. Los perros y gatos están más sucios de lo que creés.
  Y, aunque vos te laves bien las manos, tal vez tus amigos escondan algunos secretos sucios: los estudiantes no se lavan las manos a menudo ni bien. En un estudio, solo el 58% de las chicas y el 48% de los chicos de secundaria se lavaban las manos después de usar el baño. ¡Qué asco!  
Lavarse las manos durante 15 segundos (en el hogar o cuando salimos) previene enfermedades y evita la propagación de gérmenes.
 

Cómo lavarse las manos correctamente

Hay una forma correcta de lavarse las manos. Mojártelas con un poco de agua y unas gotas de jabón no sirve de mucho. Seguí los siguientes pasos para lavarte bien las manos:  
  • Utiliza agua tibia (ni fría ni caliente).
 
  • Utiliza el jabón que más te guste. Los jabones antibacterianos están de moda, pero el jabón normal y corriente también sirve. Si sospechás que tus manos han entrado en contacto con alguien que tenía una infección, piensa en utilizar un antiséptico para manos que contenga alcohol.
 
  • Frótate las manos enérgicamente entre sí y no te dejes ningún rincón sin frotar: frótate los lados de ambas manos, las muñecas, entre los dedos y alrededor de las uñas. Lávatelas durante unos 15 segundos —aproximadamente lo que se tarda en cantar el “Feliz Cumpleaños”.
 
  • Enjuagátelas bien con agua tibia y secátelas a toquecitos con una toalla limpia.
 

En los lavabos públicos, considerá la posibilidad de utilizar una toallita de papel para tirar de la cadena y abrir y cerrar la puerta porque las cadenas y las manijas de las puertas de los lavabos son lugares donde abundan los gérmenes. Tirá la toallita a un tacho después de salir del baño.  

Para que no se te reseque o agriete la piel, utilizá jabón suave y agua tibia; asimismo, en vez de restregarte la toalla contra la piel, secate a toquecitos y aplicate abundante crema hidratante al terminar.  

Cuando no dispongas de agua o jabón, una buena alternativa son los jabones sin agua y otros dispositivos de limpieza que no requieren agua. Suelen venir en forma de líquido, paños o toallitas, y se suelen vender en formato de viaje, que es perfecto para llevar en la cartera del colegio, el bolso, el coche o la mochila de deporte, o para guardarlos en un tu cajón de la oficina.  

Recordá que lavarse las manos correcta y frecuentemente es la clave para no contagiarse de muchas infecciones comunes. ¡Así que tarareá unas cuantas estrofas del “Cumpleaños feliz” y enjabonate bien las manos!  


Fuente: kidshealth y matildemenendez.com