Ya los consume una de cada tres personas. Son más elegidos por los jóvenes y los que viven en Capital, según una encuesta. En los últimos 5 años las ventas vienen subiendo. Sus consumidores los prefieren por la practicidad y para ahorrar tiempo.
Cada vez es más habitual que los abuelos tengan en el freezer las patitas de pollo congeladas para dárselas a sus nietos cuando van de visita. Es que a los chicos les gustan las papas fritas congeladas al igual que las milanesas y hasta las verduras congeladas. Y, en muchos casos, las patitas de pollo se convierte la única forma en que comen ese tipo de proteína.
Como los abuelos, muchos argentinos ya incorporaron estos productos a su heladera casi como un nuevo “alimento básico”. Según una encuesta de TNS Argentina sobre más de 1.000 entrevistados, el 33% los consumió en el último mes. Esta tendencia se da más en jóvenes de nivel socioeconómico alto, y entre los porteños. ¿Lo que más comen? Hamburguesas, contestó el 60% de los encuestados, y le sigue el pollo, con un 20%.
Hoy los congelados son alimentos que están alineados a las tendencias de los consumidores actuales: personas con poco tiempo que buscan soluciones al alcance de la mano. En los últimos años cinco años, el consumo subió a una tasa promedio del 8% anual. En general son mujeres y hombres que trabajan, de nivel socioeconómico medio-alto, que valoran mucho su tiempo y no quieren perderlo en la cocina, por eso eligen productos que les permitan aprovechar el tiempo y comer algo nutritivo en pocos minutos.
Los nutricionistas concuerdan que los productos congelados son una opción conveniente para la vida agitada de estos tiempos. Resuelven una comida rápida comiendo en casa. Actualmente estamos viviendo en la generación del freezer. La practicidad es la principal razón del consumo (64%), y otros motivos, que estos alimentos se conservan mejor y durante más tiempo.
La compra de estos productos aumenta a medida que baja la edad, lo que demuestra un cambio de hábitos de consumo. El 46% de los jóvenes de entre 18 y 24 años declara consumirlos, mientras que lo hace el 16% de los mayores de 65. Son también más elegidos entre los niveles socioeconómicos más altos: 57% del sector ABC1 versus el 25% de los sectores más bajos. Y en Capital hay mayor demanda: el 59% son porteños y el 29% residentes del interior.
Los alimentos congelados también fueron incorporados en recetas más elaboradas. Así, la espinaca, las arvejas o el choclo tienen un gusto diferente a los mismos enlatados, ya que tienen más frescura. Las verduras están en tercer lugar entre las preferencias: las come el 12%. El ranking lo completan las patitas (10%), pastas (7%), productos de soja (6%) y pizzas (5%).
Sin descuidar la ingesta variada de alimentos, este tipo de productos pueden completar una nutrición equilibrada para todas las edades. Y además, brinda rapidez y nos deja tiempo para hacer otras cosas que nos gusten.
Entonces, buscamos en el freezer, abrimos la bolsa, un poco de agua hirviendo y…¡a comer!
Fuente: clarín[dot]com y matildemenendez.com
