13 de mayo de 2014

Desnutrición durante la primera infancia deja daños irreversibles

Los daños nutricionales sufridos en los primeros meses de vida conducen a un deterioro permanente, y podrían afectar también a las generaciones futuras. El alimento que que el niño no reciba durante los primeros años de vida marcará su desarrollo intelectual por el resto de sus días.
Se estima que por lo menos 200 millones de niños en los países en vías de desarrollo no llegan a alcanzar su máximo potencial debido a las carencias nutricionales de sus primeros años. Los primeros años de vida son una etapa fundamental en el desarrollo del niño porque en ella se produce el mayor crecimiento. Pero para lograr su máximo potencial es preciso que la alimentación sea la adecuada.

Todo aquello que los niños experimentan durante los primeros años establece una base trascendental para el resto de su vida, y esto se debe a que el desarrollo de la primera infancia repercute substancialmente en el aprendizaje básico, el éxito escolar, la participación económica, la ciudadanía social y la salud. El cerebro es el órgano que más rápidamente crece, pesa 35 gramos al nacer y a los 14 meses ese peso ya alcanza los 900 gramos; lo que representa el 80% del peso en el adulto.

Durante los dos primeros meses de vida crece a un ritmo de 2 miligramos por minuto; pero cuando hay desnutrición no sólo se detiene el crecimiento cerebral, sino que además se presenta una atrofia del cerebro. La suerte del Sistema Nervioso Central está determinada en los primeros 14/18 meses de vida. Si durante este tiempo, el niño no recibe una adecuada ingesta de nutrientes y estimulación adecuada, puede presentar deficiencias cognitivas.

Durante el embarazo las neuronas comienzan a multiplicarse y seguirán haciéndolo luego del nacimiento dependiendo de los nutrientes. Un bebé nace con miles de millones de células cerebrales que representan el potencial de toda su vida; sin embargo, para desarrollarse, estas células necesitan conectarse entre sí y multiplicarse.

Este proceso dependerá de la alimentación que ese bebé reciba. Se estima que por lo menos 200 millones de niños en los países en vías de desarrollo no llegan a alcanzar su máximo potencial. La lactancia materna es una herramienta poderosa y económica para mejorar la salud y las tasas de supervivencia infantil.

Se comprobó que mejora el desempeño mental de los niños: aquellos que fueron amamantados durante seis a nueve meses tienen un coeficiente intelectual que supera en unos 6 puntos al de los amamantados durante menos de un mes. Los lactantes alimentados exclusivamente con leche materna durante seis meses, en vez de cuatro meses, también gatean y caminan antes.

Pese a estas recomendaciones, en la Argentina según los datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2007) si bien el 95,4% de los niños inician su alimentación mediante lactancia materna, a medida que transcurren los meses esta práctica comienza a perderse.

Así, a los dos meses, el 57% de los niños se alimenta exclusivamente con leche materna, a los cuatro meses el 46%, y a los seis meses, sólo el 36%. Esto significa que la lactancia exclusiva disminuye casi un 40% en los primeros dos meses de vida.

Una encuesta más reciente llevada adelante por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires determinó que el año pasado el 38,8% de las madres bonaerenses amamantaron hasta el cuarto mes a su bebé, dos puntos porcentuales más que en 2009, práctica que ayuda a prevenir las enfermedades respiratorias en los bebés.

La Organización Mundial de la Salud destaca que un comienzo de vida saludable le brinda a cada niño igual oportunidad para surgir y convertirse en un adulto que realiza un aporte económico y social  positivo a la comunidad. Despegar el potencial genético permite tener igualdad de oportunidades.  


Fuente: vanguardia[dot]com[dot]mx y matildemenendez.com

11 de mayo de 2014

Embarazo: comer por dos es un mito, insisten especialistas

emabarzo comer por dos es un mitoTanto la FAO como los especialistas consultados coinciden: la necesidad de que las embarazadas coman por dos es un mito. De hecho, deben cuidar su peso.  

En los últimos años se ha venido cuestionando el dicho popular de que la mujer embarazada debe "comer por dos". Una creencia que se remonta a épocas en que los alimentos tal vez no eran tan abundantes en la mesa, y en las que urgía priorizar a la embarazada de la familia en el reparto de los panes. Hoy, época en la que las raciones son más abundantes que nunca y la obesidad es un problema serio de salud, la preocupación es que las embarazadas no ganen demasiado peso.  

Los especialistas consultados coinciden: el comer por dos es un mito.  

Sin embargo, resulta difícil aceptar la idea de que una embarazada no debe comer más, siendo que la mayoría de ellas pasan mucha hambre durante la gestación. Ataques de hambre repentinos que incluso producen náuseas si no son satisfechos. ¿Qué hacer con ese hambre atroz?

"Recomendamos cinco comidas pequeñas", dice la mexicana María Antonia Basavilvazo Rodríguez, ginecóloga, obstetra y coordinadora de programas médicos. "Más que hacer tres comidas grandes, es mejor cinco pequeñas, pero nunca en exceso".    


Control médico  

Lo ideal es un acompañamiento médico desde antes de quedarse embarazada, dice María Antonia, pero si esto no es posible, la mujer debe realizar este control en cuanto sepa que está esperando un hijo. Así, se calculan las necesidades nutricionales de acuerdo al peso, la complexión y la actividad física que realiza la mujer, actividad que es incluso recomendable.

De hecho puede comerse algo más, pero no de más. Las embarazadas tienen unas necesidades nutricionales especiales y hay que  cuidar mucho que la dieta sea balanceada y que aporte los carbohidratos, proteínas y nutrientes necesarios. Además suelen administrarse polivitaminas y ácido fólico. Pero en ningún caso hay que comer sin control.

Es importante además, recordar que la embazada debe consumir cantidades suficientes de ácidos Omega 3, necesarios para un desarrollo adecuado del cerebro del bebé. Estos ácidos se encuentran en alimentos como las espinacas, las nueces y las almendras. Presente en el pescado azul, su ingesta no es muy recomendable en el embarazo, pues algunas especies están contaminadas con altos niveles de mercurio.  


Peso ideal  

No es cuestión de poner a la embarazada a dieta, pero es importante que esta no gane mucho peso, asegura María Antonia. Algo con lo que María Cristina Villarreal, ginecóloga y obstetra argentina, está de acuerdo.   "Engordar mucho puede provocar complicaciones durante el embarazo y el parto. Esas embarazadas que engordan 20 kilos están en riesgo", alerta la argentina.  

Dentro de esas complicaciones, ambas profesionales mencionan la diabetes y sobre todo la hipertensión, que puede a suponer un problema grave: puede provocar convulsiones e incluso la interrupción del embarazo.  

Lo recomendable, según las profesionales es que la embarazada llegue a ganar entre 12 y 15 kilos como mucho.  

"Los tres primeros meses el peso se mantiene, en el segundo trimestre se gana uno por mes, y en el tercero dos kilos por mes; añádele otros dos o tres por los líquidos: ganar de 12 a 15 kilos es lo recomendable", dice la mexicana.    


Fuente: Terra salud y matildemenendez.com

9 de mayo de 2014

Seis de cada 10 argentinos no hacen actividad física

Son datos de una encuesta nacional. El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo, pero la mayoría no dedica ni una hora por semana a ejercitarse. Las mujeres, menos activas que los hombres.  

Cada fin de semana, miles de corredores inundan las calles de la Ciudad. La matrícula en los gimnasios creció 30 por ciento y los locales de pilates parecen haberse incorporado al paisaje urbano con el mismo furor que el paddle de los 80. Pero nada de eso alcanza para revertir una tendencia que parece tan arraigada como el asado del domingo.  

A los argentinos no les gusta moverse: 6 de cada 10 persona no realiza ninguna actividad física.   Lo dice un informe de la consultora TNS Argentina y coincide con los números que, a principio de año, habían difundido desde el Ministerio de Salud. Según la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo el 54,9 por ciento de las personas no realiza actividad física o lo poco que hace no sirve para quedar fuera del porcentaje de sedentarios.  

Es decir que el nivel de movimiento de los argentinos es un verdadero desastre. Y aunque estos números no difieren de un fenómeno mundial, aquí el mal de muchos no es consuelo.  


El sendentarismo mata

El sedentarismo mata cada año entre 2 y 3 millones de personas en todo el mundo y provoca discapacidad en otros 19 millones. A partir de 1991, comenzó a considerarse un factor de riesgo tan letal como el tabaquismo, la hipertensión y el colesterol elevado. Y hoy ya es el cuarto factor de riesgo más importante, después del tabaquismo, el consumo de tabaco y el exceso de glucosa en la sangre.  

“El sedentarismo está llegando a ser un problema de salud importante en Argentina y el mundo, y ya se denomina epidemia en muchos países”, explica Oscar Incarbone, experto de la Unesco y del Ministerio de Salud.  

De acuerdo con el estudio de TNS Argentina, sólo el 42 por ciento de las personas realiza actividad física al menos una vez por semana. Bastante poco para lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS): un mínimo de treinta minutos la mayor parte de los días de la semana.  

“La gente no piensa en el sedentarismo como algo que hace mal –opina Héctor Kunik, titular de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte –. Todo el mundo sabe que es malo el tabaquismo o el colesterol, pero al sedentarismo se lo toma como un ‘problemita’, no como algo serio”.  

Por definición, el hombre fue siempre activo. Pero los genes nada pueden hacer contra la cultura de “todo en un sólo click”. Las nuevas tecnologías fueron cambiando poco a poco los entornos físicos y sociales. Los chicos se pegan a la consola, la televisión se lleva horas y horas y hasta es posible trabajar sin moverse de la casa. “Ya ni siquiera se pasea al perro, ni se va al banco. Cuando hay que comprar comida se llama al delivery. Hay mayor conciencia de la necesidad de hacer actividad física pero todavía falta bastante”, señala Kunik.  

Hombres y mujeres

La encuesta de TNS encontró que los hombres son mucho más activos que las mujeres y que son los menores de 25 quienes más actividad física realizan.  

También muestra que el sedentarismo es otra forma de desigualdad: si en las clases más acomodadas el 51 por ciento realiza algún tipo de actividad, el porcentaje desciende abruptamente entre los más pobres. Sólo el 35% dijo que se mantenía activo.

Otro de los datos más significativos es que estos números se mantienen estables desde 2004, cuando la consultora comenzó a medir el nivel de actividad de los argentinos. “Es bastante alarmante ver que más de la mitad de los argentinos no realiza actividad física regularmente, llegando a puntos preocupantes como el 64 por ciento de los niveles socioeconómicos más bajos”, sostiene Constanza Cilley, de TNS.

La encuesta del Ministerio de Salud muestra una tendencia peor: en 2005 el porcentaje de personas que no hacían actividad física era de 46,2 por ciento, es decir casi nueve puntos menos que los números actuales. Además, en provincias como el Chaco, el sedentarismo alcanza el 73,8 por ciento de la población.

“Esto constituye un problema relevante”, señala Incarbone. Por esa razón, en el Ministerio de Salud están elaborando el primer manual de Actividad Física para los Argentinos, que se presentará el próximo 6 de abril, Día Mundial de la Actividad Física. Un manual que intentará lograr que esa imagen de una marea humana trotando con la misma remera un domingo a las ocho de la mañana no sea sólo una postal de fin de semana en la Ciudad.    


Fuente: clarín[dot]com y matildemenendez.com

2 de mayo de 2014

Para viajar al Mundial habrá que vacunarse contra casi todo

vacunacionEs la recomendación oficial. Según cada zona, se aconsejan diferentes inmunizaciones. La Secretaría de Deporte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación publicó en su sitio web una serie de recomendaciones médicas para quienes viajen al mundial de Fútbol que se hará en Brasil entre junio y julio.

El documento, realizado junto a la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero de Brasil y que contó con la coordinación de Viviana Gallego, médica infectóloga y deportóloga del Servicio Médico del Cenard argentino, consta de una lista de consejos médicos para prevenir riesgos de contraer enfermedades.


Ante todo, sugiere una consulta médica previa al viaje, y tener las vacunas al día. Para ingresar a Brasil no es obligatorio inmunizarse especialmente, pero sí hay algunas recomendaciones a tener en cuenta. Por ejemplo, la vacuna contra la fiebre amarilla está recomendada en los estados de las regiones Norte y Centro-Oeste de Brasil (Acre, Amazonas, Amapá, Rondônia, Roraima, Pará, Tocantins, Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Brasilia), estados de Maranhão y Minas Gerais, y los municipios localizados al sur del Estado de Piauí, al oeste y sur del estado de Bahía, al norte del Estado de Espírito Santo, al noroeste de São Paulo y al oeste de los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, y también para los que visitarán Cataratas del Iguazú. La vacuna no está recomendada si los itinerarios del viaje están limitados a las ciudades de Río de Janeiro, San Pablo, Salvador, Recife, Fortaleza. La vacuna debe administrarse 10 días antes del viaje como mínimo, en una sola inyección. Debe estar adecuadamente indicada ya que es una vacuna elaborada con virus vivo atenuado con efectos adversos y contraindicaciones que hay que conocer.

Por otra parte, el informe habla del riesgo de enfermedades de transmisión respiratoria como meningococo, sarampión y gripe que, en este evento masivo, justifica la administración de las vacunas correspondientes, así como también las de hepatitis A y B, y para los viajeros de riesgo se agrega la vacuna antineumocócica.   También aconseja a los padres que no den antibióticos ni antidiarreicos a niños que presenten diarrea; por el riesgo del Síndrome urémico hemolítico. Recomienda, además, quimioprofilaxis contra la malaria en áreas de riesgo como Manaos y el uso de repelentes para prevenir el dengue, fiebre amarilla, malaria y otras enfermedades transmitidas por insectos. Ante la mordedura de un animal, se aconseja lavar con agua y jabón la herida e ir al centro asistencial más próximo para recibir profilaxis post-exposición.   Se recomienda usar preservativos ante todo contacto sexual.

También es indispensable usar protector solar e hidratarse adecuadamente. Ante la aparición de cualquier síntoma de enfermedad durante o luego del viaje se aconseja consultar inmediatamente con el médico. El informe completo puede verse en “Destacados” de la página web de la Secretaría de Deporte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.


Fuente: clarín y matildemenendez.com

20 de abril de 2014

Inactividad física: un problema de salud pública mundial

Al menos un 60% de la población mundial no realiza la actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, esto se debe en parte a la insuficiente participación en la actividad física durante el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas. El aumento del uso de los medios de transporte "pasivos" también ha reducido la actividad física.


Causas de la inactividad física

Los niveles de inactividad física son elevados en prácticamente todos los países desarrollados y en desarrollo. En los países desarrollados, más de la mitad de los adultos tienen una actividad insuficiente.

En las grandes ciudades de crecimiento rápido del mundo en desarrollo la inactividad es un problema aún mayor. La urbanización ha creado varios factores ambientales que desalientan la actividad física:
• Superpoblación.
• Aumento de la pobreza.
• Aumento de la criminalidad.
• Gran densidad del tráfico.
• Mala calidad del aire.
• Inexistencia de parques, aceras e instalaciones deportivas y recreativas.  

Por todo esto, las enfermedades no transmisibles asociadas a la inactividad física son el mayor problema de salud pública en la mayoría de los países del mundo. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud planteó que se necesitan con urgencia medidas de salud pública eficaces para mejorar la actividad física de todas las poblaciones.  


 Poblaciones en riesgo

La evolución mundial de la actividad física es especialmente preocupante en algunas poblaciones de alto riesgo: jóvenes, mujeres y adultos mayores. La Organización Mundial de la Salud destacó que es importante que, a la hora de desarrollar y aplicar la iniciativa "Por tu salud, muévete", los Estados Miembros consideren específicamente las necesidades de estas poblaciones.  


Fuente: OMS y matildemenendez.com